El asesinato de César Gastélum, un influencer de 22 años, fue captado en tiempo real durante una transmisión en vivo en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, mientras la grabación muestra a dos hombres en una motocicleta acercándose a Gastélum mientras hablaba con amigos frente a un restaurante de comida rápida. El conductor de la motocicleta disparó a Gastélum en la cabeza a corta distancia antes de huir del lugar.

Investigación en redes sociales

Según la oficina del fiscal de Sinaloa, la investigación incluye el examen de varias publicaciones que Gastélum había compartido en redes sociales, algunas de las cuales se referían a un grupo criminal. Sin embargo, las autoridades confirmaron que Gastélum no había recibido amenazas de grupos criminales y no estaba bajo investigación por presuntos vínculos con actividades ilegales.

Gastélum no es el primer influencer asesinado en Sinaloa. Al menos 10 creadores de contenido han sido asesinados en el estado desde que comenzó una violenta disputa entre dos facciones rivales del cártel de Sinaloa hace dos años.

Redes sociales y narcocultura

Claudia Arruñada, experta en comunicación de la Universidad Iberoamericana de México, destacó el posible solapamiento entre las redes sociales y el mundo criminal; explicó que tanto el algoritmo como los cárteles promueven el mismo mensaje: el consumo y el lujo como valores máximos a alcanzar rápidamente. “El modelo de éxito ya no se basa en trabajar metodicamente en su carrera, sino en tener un ascenso meteórico”, agregó.

Gastélum era conocido por compartir imágenes de su estilo de vida lujoso, incluyendo coches caros, vida nocturna y viajes de lujo; en una publicación, aparecía en el cementerio de Leobardo Aispuro, otro influencer asesinado en 2024. Algunos creadores de contenido han rechazado ser etiquetados como ‘narco-influencers’, argumentando que simplemente ser una figura pública joven con un estilo de vida ostentoso puede hacerlos objetivo en Culiacán.

Uso de influencers por parte de los cárteles

Algunos estudios sugieren que los cárteles, que operan como corporaciones multinacionales, utilizan creadores de contenido como gestores de comunidad para promover su ‘marca’; Cuando facciones rivales entran en conflicto, los influencers percibidos como difundiendo propaganda para un grupo pueden convertirse en objetivos de sus enemigos.

En enero de 2025, volantes fueron arrojados desde una aeronave sobre Culiacán, acusando a 25 influencers y músicos de tener vínculos con “La Mayiza”, una facción del cártel de Sinaloa. Cuatro de los mencionados ya habían sido asesinados, y dos más han muerto desde; aunque Gastélum no estaba en la lista, su asesinato se considera parte de la misma tendencia preocupante.

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum se comprometió a perseguir a los responsables del asesinato de Gastélum y a quienes lo ordenaron, mientras que su gobierno también trabaja para romper el vínculo entre la cultura popular y el submundo criminal, incluyendo la lucha contra los narcocorridos, canciones que glorifican a criminales. Según cifras oficiales, hubo una disminución del 48% en asesinatos en 2025, pero el asesinato de Gastélum, presenciado por su audiencia en línea, refuerza la percepción de que los cárteles aún tienen un poder significativo en Culiacán y en las plataformas digitales.