Chad reemplazará a la policía keniana en la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF, por sus siglas en inglés) de Haití, según el ministro dominicano de Relaciones Exteriores, Roberto Alvarez, quien confirmó la transición durante una reunión con funcionarios de la embajada estadounidense el martes. Alvarez indicó que las fuerzas chadianas están siendo entrenadas actualmente en Estados Unidos, mientras que la contingente keniana, que se desplegó bajo la anterior Misión de Apoyo Multinacional a la Seguridad (MSS), se retirará gradualmente. La transición se espera que sea progresiva para permitir que las nuevas fuerzas se adapten y alcancen su capacidad operativa total para octubre de 2025.

Cronograma de despliegue y capacidad

Según Alvarez, la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF) está programada para comenzar sus despliegues desde abril de 2025, con la misión buscando alcanzar su capacidad total de 5,500 efectivos para octubre. Esto se alinea con declaraciones previas de funcionarios de la ONU, quienes estimaron anteriormente que la fuerza podría desplegarse completamente durante el verano o otoño de este año. El mandato inicial de 12 meses de la GSF vencerá a finales de septiembre de 2026, pero el Consejo de Seguridad de la ONU podría considerar su extensión, dependiendo del progreso de la misión.

La GSF fue establecida como una sucesora más grande y robusta de la Misión de Apoyo Multinacional a la Seguridad (MSS) liderada por Kenia. Sin embargo, desde su aprobación en septiembre de 2023, no se han realizado despliegues significativos. Actualmente, la GSF está compuesta en gran parte por policía keniana, con contribuciones menores de algunos países de América Central y el Caribe. La misión anterior enfrentó desafíos debido a la falta de tropas, financiamiento y equipo, lo que limitó su efectividad para combatir la violencia en aumento en Haití.

Las misiones de la GSF y la MSS dependen de contribuciones voluntarias de los Estados miembros de la ONU, lo que ha llevado a retrasos en el despliegue. En octubre de 2023, Chad anunció su disposición para contribuir con tropas y policía a la MSS, aunque no especificó el número ni el cronograma. Al mismo tiempo, Benín y Bangladesh también comprometieron su apoyo, pero aún no han desplegado fuerzas. La declaración de Alvarez señala un posible cambio en la composición de la misión, con las fuerzas chadianas listas para asumir el rol anteriormente desempeñado por la policía keniana.

Desafíos en la misión

La Fuerza de Supresión de Bandas fue introducida para abordar la creciente inestabilidad en Haití, donde miles han muerto y más de un millón de personas han sido desplazadas en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y bandas armadas. Estas bandas están armadas principalmente con armas traficadas desde Estados Unidos, lo que agrava la crisis de seguridad. La misión busca apoyar a la policía haitiana para contener la violencia de las bandas y restaurar el orden, pero su efectividad ha sido limitada por el apoyo internacional inconsistente y desafíos logísticos.

La participación de Kenia en la misión de la MSS ha sido un componente clave de la respuesta internacional a la crisis en Haití. Sin embargo, con el mandato establecido para vencer a finales de septiembre de 2026, la transición a la GSF es crítica. Alvarez destacó que el retiro de las fuerzas kenianas será gradual, permitiendo tiempo para que las tropas chadianas lleguen y establezcan sus operaciones. Esta transición se espera que ocurra a lo largo de varios meses, con el despliegue completo de la GSF para octubre de 2025.

Kenia ya ha comenzado a retirarse de la misión, con su mandato actual venciendo a mediados de 2025. El país ha enfrentado críticas por su impacto limitado en el terreno, con algunos analistas sugiriendo que la misión no ha abordado adecuadamente las causas raíz de la crisis de seguridad en Haití. Sin embargo, el cambio a la GSF podría traer nuevos recursos y estrategias a la misión, potencialmente mejorando su efectividad a largo plazo.

Apoyo internacional y implicaciones futuras

La participación de Chad en la GSF destaca el creciente interés internacional por abordar la crisis en Haití. Las fuerzas chadianas tienen una reputación de estar bien equipadas y entrenadas, lo que podría mejorar la capacidad operativa de la misión. Sin embargo, el éxito de la GSF dependerá del apoyo continuo de otros Estados miembros y de la disponibilidad de recursos como financiamiento, equipo y logística.

Alvarez también señaló que el éxito de la GSF será monitoreado de cerca por el Consejo de Seguridad de la ONU, quien podría decidir extender el mandato de la misión más allá de su período inicial de 12 meses. La decisión de renovar el mandato probablemente dependerá del progreso de la misión en reducir la violencia de las bandas y estabilizar la situación de seguridad en Haití.

La transición de la MSS liderada por Kenia a la GSF marca un cambio significativo en el enfoque internacional hacia la crisis en Haití. Aunque la misión ha enfrentado desafíos en el pasado, la nueva composición podría ofrecer una respuesta más sostenible y efectiva a la inestabilidad persistente. La participación de las fuerzas chadianas se espera que aporte un nivel nuevo de coordinación y expertise a la misión, potencialmente mejorando su capacidad para abordar los complejos desafíos de seguridad en la región.

Con el inicio de los despliegues de la GSF en abril de 2025, la comunidad internacional observará de cerca si la misión puede alcanzar sus objetivos. El éxito de la GSF tendrá implicaciones de alcance amplio para la estabilidad de Haití y la región caribeña en general, donde la violencia de las bandas sigue siendo una amenaza significativa para la seguridad pública y el desarrollo económico.