La ola de Ebola en la República del Congo (RDC) se está agravando rápidamente, con el virus que ha matado a 2000 personas y ha infectado a más de 3600 individuos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus se está propagando más rápido que cualquier brote anterior, superando los esfuerzos de contención, mientras la OMS ha llamado a ampliar las medidas de salud pública para controlar la crisis.
El brote se extiende a nuevas regiones y fronteras
El virus ha superado su epicentro inicial en la provincia de Ituri y se ha extendido a las regiones de Kivu, así como a través de la frontera en Uganda. Según los últimos datos del Ministerio de Salud de la RDC, 42 personas han muerto por el virus en el país, con 245 casos confirmados en Ituri, 15 en Kivu del Norte y tres en Kivu del Sur. En Uganda, se han confirmado nueve casos, incluyendo una muerte.
Según el Ministerio de Salud de la RDC, se han identificado 3200 contactos, de los cuales 967 están actualmente bajo vigilancia. La OMS informa que solo el 80 % de los contactos están siendo seguidos durante tres semanas para detectar signos de infección, muy por debajo del 95 % recomendado por los expertos. El 29 de mayo, los funcionarios de salud analizaron 70 muestras en un solo día y encontraron 54 resultados positivos, una tasa de infección del 77,1 %.
Conflictos y sistemas de salud sobrecargados obstaculizan la respuesta
El conflicto continuo entre el ejército y los grupos armados en el norte y noreste de la RDC ha generado una población muy móvil a través de fronteras permeables, dificultando la contención. Según el doctor Jean Kaseya, director de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, este movimiento está acelerando la propagación. También señaló que los sistemas de salud de la región están sobrecargados y que no existe una vacuna ni tratamiento específico para esta cepa del virus.
La OMS señala que el aumento en los casos y muertes reportados se debe en parte a una mejor vigilancia y a un mayor número de pruebas de laboratorio; sin embargo, enfatiza que el brote se está extendiendo más ampliamente, no solo se está detectando con mayor precisión. El brote actual es el más grande en la historia de la RDC, superando al de 2018-2020, que registró 3317 casos confirmados. Los expertos estiman que el número de infectados es probablemente mayor que los casos confirmados, ya que muchos no buscan atención y las familias pueden atribuir erróneamente las muertes a otras causas.
Respuesta internacional y preocupaciones regionales
Grupos internacionales de ayuda, incluida la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, están trabajando para abordar la crisis, pero enfrentan desafíos logísticos y de seguridad significativos. La situación se describe como una “prueba crítica” para los países afectados, la Unión Africana y las agencias de salud pública — El riesgo de propagación regional ya se ha materializado, con casos reportados en Uganda vecina.
La OMS ha instado a un “amplio aumento” de los esfuerzos de salud pública para controlar el brote, enfatizando la necesidad de una vigilancia mejorada, rastreo de contactos y participación comunitaria. Alex Lock, coordinador de comunicación de la respuesta a Ebola en Kinshasa de la Cruz Roja, señaló que la desinformación y la desconfianza de la comunidad son obstáculos importantes para contener el virus.
La doctora Marie Roseline Belizaire, directora de emergencias de la OMS para África, destacó la importancia de la coordinación transfronteriza para prevenir una mayor propagación; La doctora Margaret Harris, consultora de salud global, enfatizó la necesidad de aumentar el apoyo internacional para fortalecer la respuesta.
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