Una pieza de 4.000 kg de un cohete Falcon 9 de SpaceX impactó en la superficie lunar el miércoles, as Según informes de la BBC y otros medios, el impacto no controlado ocurrió tras 18 meses de deriva bajo la influencia de fuerzas gravitacionales.

El viaje del cohete a la Luna

El cohete Falcon 9 fue lanzado desde Florida en enero de 2022 para desplegar dos aterrizadores lunares; Su etapa superior, del tamaño aproximado de un edificio de cinco pisos, quedó en órbita tras cumplir su misión. Según informes de la BBC, durante los siguientes 18 meses, tiras gravitacionales sutiles de la Tierra, la Luna y el Sol alteraron su trayectoria, llevándola finalmente hacia la Luna.

Astrónomos que seguían el objeto predijeron su trayectoria de colisión, que culminó en un impacto alrededor de las 07:35 BST (06:35 GMT). Se esperaba que el choque produjera un breve destello y una nube de polvo que pudiera extenderse hasta 100 km (62 millas), pero la visibilidad fue limitada debido a la hora y la ubicación del impacto en el lado iluminado de la Luna.

El orbitador Danuri de Corea del Sur registra el evento

El orbitador Danuri de Corea del Sur tuvo la mejor oportunidad de observar el impacto — Según la BBC, la nave espacial pasó cerca del lugar del choque poco antes del impacto. La agencia espacial coreana publicó imágenes del evento, lo que representa una oportunidad significativa para los científicos; Los datos podrían ayudar a mejorar la comprensión de los desechos espaciales no controlados y sus posibles impactos en la Luna y otros cuerpos celestes.

Aunque ninguna nave espacial estaba en la posición exacta para presenciar el impacto en vivo, las imágenes y datos recopilados por Danuri aún podrían proporcionar información valiosa. La agencia espacial coreana analizará la dispersión de los escombros y los patrones de polvo para comprender mejor los mecanismos de colisiones como estas, que están aumentando con frecuencia en la exploración espacial.

Valor científico y preocupaciones futuras

Expertos señalan que el evento ofrece una oportunidad rara para estudiar los efectos de los desechos espaciales no controlados. Según informes de la BBC, la etapa del Falcon 9 no fue dirigida intencionalmente hacia la Luna, y su trayectoria fue el resultado de fuerzas orbitales naturales. A medida que las agencias espaciales aumentan sus misiones, el riesgo de impactos similares no controlados crece, generando preocupaciones sobre la sostenibilidad y la seguridad a largo plazo en el espacio.

El incidente resalta la necesidad de mejorar los protocolos de seguimiento y eliminación de etapas de cohetes usados; Aunque SpaceX diseñó el Falcon 9 para ser reutilizable, la etapa superior en este caso quedó sin control y finalmente chocó contra la Luna. El evento expone los desafíos de gestionar los desechos espaciales y la importancia de la cooperación internacional en protocolos de seguridad espacial.