Un adolescente malayo fue absuelto del asesinato de una compañera de escuela, ya que el juez determinó que tenía un estado mental inadecuado durante el incidente. El joven de 14 años apuñaló fatalmente a Yap Shing Xuen en un baño de la escuela secundaria ubicada en las afueras de Kuala Lumpur, la capital.

Redes sociales y salud mental en el centro del debate

El asesinato de la adolescente de 16 años conmocionó a Malasia y generó un debate sobre los efectos de las redes sociales en los niños — Las autoridades habían expresado antes la sospecha de que las redes sociales pudieron haber influido en el joven. El caso motivó a las autoridades a limitar el acceso de los menores a las redes sociales, medida que comenzó este año.

El joven, cuyo nombre no puede revelarse por ser menor de edad según la ley malaya, no reconoció la culpabilidad por el cargo de asesinato. Durante el juicio, los abogados de la defensa no negaron que el chico mató a la víctima, pero argumentaron que sufría de problemas de salud mental desde hace años y pidió su absolución por enfermedad mental.

Evaluación psiquiátrica y resolución legal

Un testigo experto, un psiquiatra, declaró que el joven sufre de esquizofrenia y ha tenido trastornos mentales y alucinaciones desde los nueve años; Su condición se agravó durante la pandemia y al regresar a la escuela, según los abogados. Se indicó que el joven necesitará medicación de por vida para manejar sus síntomas.

El lunes, el juez dictó que el joven sería absuelto, pero también ordenó que fuera detenido y recibiera tratamiento en un hospital psiquiátrico — Permanecerá en el hospital hasta que se considere apto para reintegrarse a la sociedad y probablemente se someterá a evaluaciones anuales.

Un abogado de la defensa le dijo a los periodistas el lunes que al conocer la sentencia, el joven mostró una reacción “neutral en sus emociones, pero entiende lo que está sucediendo, que es un asunto muy serio.” El juicio y la audiencia de sentencia se llevaron a cabo en una corte cerrada, lo que significó que el público y los medios no pudieron asistir.

Reacción pública y respuesta gubernamental

El caso conmovió profundamente a Malasia y generó una conversación nacional sobre los efectos negativos de las redes sociales en los niños. Gran parte de este debate fue impulsada por el contenido de una nota que la policía encontró en el joven al momento de su arresto, que fue filtrada en línea y ampliamente compartida. Algunas personas compararon el caso con la serie de Netflix Adolescence, cuya trama incluye a un joven que mata a una compañera de escuela y explora el tema de la radicalización en línea.

El año pasado, el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, fue consultado sobre el caso y otros recientes casos de violencia en escuelas. Según medios locales, afirmó que “casi todos estos problemas provienen del uso de teléfonos móviles y redes sociales” y se comprometió a analizar medidas más estrictas.

Desde entonces, las autoridades han implementado nuevas reglas que, según indican, protegerán a los niños y reducirán su exposición a contenido dañino en línea; Desde junio, Malasia prohíbe que los menores de 16 años tengan cuentas en las principales plataformas de redes sociales.