El rey Harald V de Noruega falleció el 28 de agosto a los 89 años, tras 35 años en el trono. Su muerte fue anunciada por la Casa Real Noruega. Murió a las 6:35 a.m. en el Rikshospitalet de Oslo tras una grave infección sanguínea.

Luto público y transición real

Miles de noruegos se congregaron en las calles de Oslo para rendir homenaje mientras el féretro del rey era transportado desde el hospital al palacio real. El cortejo fúnebre, que tuvo lugar bajo la lluvia, fue acompañado por vehículos de emergencia y varias limusinas negras. La familia inmediata de Harald, incluido su hijo Haakon, quien es ahora el rey Haakon VIII, y su nueva reina, Mette-Marit, participaron en el cortejo.

En la Plaza del Palacio, alrededor de 13.000 personas se reunieron para despedir al fallecido monarca. Muchos llevaban banderas noruegas y paraguas, mientras otros dejaban flores en el lugar. El ambiente era de profundo dolor y expectativa. Alumnos de primer grado dejaron mensajes para el rey, como el de Mina, una niña de 11 años, que escribió: ‘Eras amable, genial, atento y el mejor rey del mundo’.

Legado y conexiones personales

Harald V fue una figura querida y respetada en Noruega, conocida por su compromiso con el país y su pueblo. Fue el primer rey nacido en Noruega desde 1370. Su esposa, la reina Sonja, estuvo a su lado durante más de 50 años, y la pareja celebró su bodas de oro en 2018. Harald fue ingresado en el hospital el 17 de agosto con anemia y desarrolló una grave infección sanguínea que empeoró su estado.

La Universidad St. Olaf en Estados Unidos, con fuertes lazos con Noruega, también lamentó la muerte del rey. Fundada por inmigrantes noruegos, la universidad recibió tres visitas de Harald, incluida una en 1995 cuando le otorgó un doctorado honoris causa. Durante una visita en 2011, asistió a una clase de noruego e interactuó con los estudiantes. ‘Una de las fotos más conmovedoras de esa visita es la del Rey sentado en un pupitre en esa clase de noruego, riéndose a carcajadas junto a nuestros estudiantes’, dijo la presidenta de St. Olaf, Susan Rundell Singer.

Impacto y homenajes

El primer ministro Jonas Gahr Støre elogió a Harald como una figura que ‘demostró una fe inquebrantable en el pueblo noruego’. Agregó que el rey ‘nos ayudó a ver lo mejor en nosotros mismos y en los demás’. El rey Carlos de Reino Unido también rindió homenaje a su ‘querido primo’, expresando un profundo dolor por la pérdida.

El legado de Harald también se honra en el deporte. En España, el ciclista Andreas Leknessund dedicó su victoria en la Volta a Catalunya al rey. Leknessund, que llevaba 27 años buscando un triunfo destacado, contó con el apoyo de su compañero Tobias Johannessen en un homenaje al rey y al espíritu de unidad noruego. ‘Hoy, rodamos algo inspirados por él, esperando honrarlo de la mejor manera posible, haciendo todo lo que estuviera en nuestras manos’, dijo Johannessen.