El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, repitió acusaciones de que las elecciones presidenciales de junio fueron manipuladas, rechazando la legitimidad de su sucesor de derecha, Abelardo de la Espriella. Durante una rueda de prensa en Bogotá el lunes, Petro, de izquierda, afirmó que programadores habían alterado miles de hojas de conteo después de que los resultados se transmitieran a la agencia electoral nacional.

Acusaciones de interferencia extranjera

Señaló que la elección fue “oscurecida” y que fue manipulada por poderes extranjeros, y que los metadatos asociados a los recuentos no fueron puestos a disposición para su revisión. Las autoridades electorales colombianas y observadores internacionales rechazaron las acusaciones de fraude. Los funcionarios electorales declararon a finales de junio que de la Espriella, un conservador con formación en derecho, había vencido a Ivan Cepeda, aliado de Petro, por 250,000 votos.

Tensiones políticas antes de la toma de posesión

De la Espriella debe ser juramentado ante el Congreso el viernes. Algunos analistas señalan que las acusaciones podrían debilitar su posición frente a algunos votantes y profundizar la polarización política de Colombia. Petro, excombatiente rebelde que en 2022 se convirtió en el primer presidente socialista del país, está impedido por la Constitución colombiana de postularse a un segundo mandato y tiene poca capacidad para detener la transición de poder tras la certificación de los resultados por parte de los jueces electorales.

“Estamos frente a un profundo problema institucional”, dijo Petro. “Y es la toma de posesión de un presidente ilegítimo”.

Disputa con Washington

Los últimos meses de Petro en el poder se vieron marcados por repetidas confrontaciones con el presidente estadounidense Donald Trump, cuyo gobierno ha buscado acercamientos con la derecha latinoamericana y ha presionado a gobiernos izquierdistas. En octubre, Trump calificó a Petro de “líder ilegal de drogas” y anunció el fin de los pagos estadounidenses a Colombia. Petro respondió diciendo que Trump era “grosero e ignorante sobre Colombia”.

En enero, tras que fuerzas estadounidenses detuvieran al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, Trump fue preguntado si ordenaría una operación militar contra Colombia. El presidente estadounidense respondió: “Me suena bien”. Semanas después, fiscales estadounidenses iniciaron una investigación sobre posibles vínculos entre Petro y traficantes de drogas durante su campaña presidencial de 2022.

Petro afirmó el lunes que teme ser “extraído” de Colombia una vez que se convierta en líder de la oposición. Ha llamado a protestas y a que las zonas rurales formen “guardias de liberación”. “Me han dicho que me porte bien”, dijo Petro. “Pero como demócrata, no puedo aceptar este fraude electoral”.

Andrés Macías, profesor de ciencia política en la Universidad Externado, dijo que la llamada podría “justificar el uso de armas por parte de civiles” en zonas ya afectadas por conflictos entre el ejército, los traficantes de drogas y los grupos rebeldes.