El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, aseguró que está dispuesto a tomar ‘decisiones difíciles’ sobre la economía, luego de que un ex economista jefe del Banco de Inglaterra afirmara que los inversores se preocupaban por su disposición para reducir gastos.

Preocupaciones de los mercados financieros

Andy Haldane, quien ha aconsejado a Burnham sobre la economía, indicó que los mercados financieros se habían vuelto cautelosos frente a sus planes económicos y ahora consideraban su liderazgo como un gobierno ‘socialista tradicional de impuestos y gastos’.

El primer ministro rechazó esta caracterización, añadiendo que no tomaría riesgos con la economía y que ya había realizado decisiones difíciles desde que asumió el cargo.

Esto ocurre mientras los recientes aumentos en el costo de la deuda del Reino Unido empeoran las opciones políticas del gobierno antes del presupuesto del próximo mes.

Desafíos del presupuesto y escepticismo del mercado

Haldane afirmó que el primer ministro se enfrenta a una ‘elección directa’ entre aumentar impuestos y reducir gastos en el estado de gastos anual que se presentará el 28 de octubre.

En una entrevista con LBC el martes, le pidió que no aumentara más los impuestos, pero señaló que los inversores cuestionaban si estaba dispuesto a asumir el riesgo de provocar la ira de los diputados laboristas al reducir el gasto público.

‘El talón de Aquiles fiscal de este gobierno hasta ahora ha sido su falta de voluntad y/o capacidad para recortar el gasto público’, le dijo a la emisora.

‘En los mercados financieros, hemos pasado de la cautelosa optimismo de los meses de verano al escepticismo estudiado de septiembre, y ahora el mercado sospecha que este es un gobierno socialista tradicional de impuestos y gastos con mejores videos de TikTok.’

Respuesta de Burnham y postura de política

Durante una visita el miércoles, Burnham admitió que el presupuesto del próximo mes sería ‘difícil’, culpando a la ‘situación en Oriente Medio’ por el aumento de la inflación en los últimos meses.

Pero rechazó la caracterización de Haldane sobre cómo los mercados ven al gobierno, diciendo a los medios: ‘Eso no cuenta la historia. No somos así’.

Añadió que ya había tomado decisiones difíciles sobre el gasto público, incluyendo la ‘reorientación’ de algunos gastos gubernamentales durante el verano para financiar sus anuncios iniciales sobre el costo de vida, y el cese del despliegue de identificación digital.

Agregó: ‘Así que no es cierto que no tomemos decisiones difíciles —tomaremos decisiones difíciles para asegurar que la economía siga en la senda correcta’.

Burnham afirmó que los esfuerzos del gobierno para reducir los costos de vida ‘deben continuar’, añadiendo que los aumentos de la inflación son una ‘preocupación’; Se enfrenta a presión de los sindicatos para aumentar los impuestos a los bancos para subsidiar las facturas de energía para familias más pobres.

Hablando desde su conferencia anual, el líder de la Confederación Trilateral de Sindicatos (TUC), Paul Nowak, dijo que la política ayudaría a Labour a enviar un mensaje a los votantes de que ‘están de su lado’.

‘Tenemos millones de hogares por todo el país que se preocupan por sus facturas de energía y estarán mirando a su gobierno para impulsar una nueva dirección económica’, añadió.