El primer ministro británico, Andy Burnham, no permaneció en la residencia oficial de Londres el cuarto día de su mandato; En cambio, viajó a Glasgow para reunirse con el primer ministro escocés John Swinney y el primer ministro galés Rhun ap Iorwerth. Las reuniones tuvieron lugar horas antes de que el rey Carlos y la reina Camilla inauguraran los Juegos Comunes de 2026; Burnham describió el esfuerzo como parte de un objetivo más amplio de promover el crecimiento “en cada código postal de todo el Reino Unido”. Una reunión con los primeros ministros y viceprimeros ministros de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill y Emma Little-Pengelly, está programada para una gira más amplia del Reino Unido en agosto.

¿Qué es realmente el Number 10 North?

Al margen del discurso, el Number 10 North es una declaración ministerial por escrito. El 21 de julio, la baronesa Smith de Basildon, líder del House of Lords y Lord Privy Seal, confirmó en nombre del gobierno que las funciones de descentralización y crecimiento local se están trasladando fuera del ministerio de Vivienda y el Tesoro hacia una nueva operación basada en Manchester. Allí, los funcionarios trabajarán dentro de una oficina reestructurada del primer ministro y el gabinete, liderada por la secretaria del gabinete, la señora Antonia Romeo.

Curiosamente ausente del orden del día, por insistencia de Burnham, fue cualquier discusión sobre un segundo referéndum de independencia escocesa. La decisión resalta su enfoque en unificar al Reino Unido bajo una visión económica compartida en lugar de debates políticos divisivos.

Un enfoque nuevo para el crecimiento y la gobernanza

El lunes, mientras las cámaras se enfocaban en Downing Street, un pequeño equipo de funcionarios y asesores se mudó a un edificio de oficinas en Manchester. Este fue el comienzo del Number 10 North, descrito por Burnham como la primera acción importante de su gobierno y posiblemente la más definitoria. Él enfatizó que la nueva oficina no es solo un traslado físico, sino un “motor de crecimiento en todo el Reino Unido”.

Burnham argumentó que en los últimos 40 años, Gran Bretaña ha tomado “una serie de decisiones equivocadas”, con poder político y económico cada vez más centralizados en Londres. Señaló que muchas regiones no se han recuperado de la desindustrialización y carecen del poder necesario para revertir la situación. Este “sentimiento de abandono” ha contribuido a la fragmentación política en los últimos años. Iniciativas anteriores, como la agenda de “nivelación”, han fracasado debido a la falta de descentralización real del poder.

Una estrategia política y un cambio simbólico

Según Burnham, la nueva oficina en Manchester es un intento de corregir estos desequilibrios. Dijo que los departamentos de Whitehall han establecido con frecuencia oficinas en diferentes regiones, pero el poder de toma de decisiones ha permanecido en Londres. En contraste, el Number 10 North está diseñado para alinear la oficina más poderosa del país, Downing Street, con el Tesoro para impulsar el crecimiento desde el centro.

El movimiento también es simbólico. Burnham, que anteriormente fue alcalde de Manchester desde 2017 hasta su regreso al Parlamento británico en la elección suplementaria de Makerfield el mes pasado, está probando una propuesta que definirá su mandato: que la oficina del primer ministro pueda ser parcialmente trasladada fuera de Londres a Manchester. La iniciativa refleja tanto su pasado político como su visión de un Reino Unido más equilibrado y centrado en el crecimiento.