Canadá será el primer país no europeo en participar en una reunión de la Comunidad Político Europea (EPC) cuando el primer ministro, Mark Carney, se una el lunes a la cumbre de este grupo de más de 48 naciones en Yerevan, Armenia, informa The Guardian. Carney ha señalado que quiere construir una nueva red de alianzas comerciales y diplomáticas tras la pérdida de mercados en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump. Su presencia también representará un apoyo occidental a Armenia en sus esfuerzos por distanciarse de Rusia, en un momento en que Washington mantiene una postura ambigua hacia los opositores de Moscú, como Ucrania.

Enfoque en tensiones geopolíticas

El plan de Trump de retirar más de 5.000 tropas de Alemania en el próximo año y el impacto económico en las economías occidentales de un conflicto prolongado entre Estados Unidos e Irán serán temas clave de discusión en Yerevan. Armenia comparte frontera con Irán. Pero a diferencia de su vecino Azerbaiyán, no ha acusado de que misiles iraníes hayan caído en su territorio.

Yerevan como sede estratégica

Yerevan fue elegido para albergar la EPC —institución impulsada por el presidente francés, Emmanuel Macron, y que también incluye al Reino Unido— para dar a Armenia una oportunidad de mostrar sus crecientes vínculos con Europa y continuar su proceso de distanciamiento de Rusia, su antiguo aliado. El primer ministro de Armenia. Nikol Pashinyan. Ha seguido una política de diversificación que en la práctica está acercando lentamente a su país a la esfera europea.

El partido de Pashinyan. Contrato Civil, se enfrenta a elecciones parlamentarias en junio y busca un gran triunfo para continuar sus esfuerzos por alcanzar la paz con Azerbaiyán. Pashinyan se enfrenta a tres partidos opositores con mayor simpatía hacia Rusia. Thomas de Waal, un alto responsable de Carnegie Europe especializado en la región del Cáucaso, dijo: “Los líderes europeos deberán caminar un fino camino en Yerevan. Mientras parece que asisten a un mitin electoral para Pashinyan, también deben tener una conversación más amplia sobre la construcción de un Armenia más fuerte y menos polarizado”.

“El país merece toda la atención europea. Está a punto de firmar un acuerdo de paz doloroso pero transformador con Baku, lo que llevará al reanclaje de sus dos largas fronteras con Azerbaiyán y Turquía, cerradas desde la década de 1990. El país también tiene una oportunidad histórica de reducir su dependencia excesiva de Moscú, mientras la guerra en Ucrania sigue distrayendo y debilitando a Rusia”.

Participación de la UE y perspectivas futuras

El día después de la cumbre de la EPC, Yerevan espera que el primer encuentro bilateral entre Armenia y la UE el martes resulte en que el bloque ofrezca financiación adicional para promover la democracia y la liberalización de visados. Cuando la comisaria de ampliación de la UE, Marta Kos, visitó el país en marzo, afirmó que “Armenia y la UE nunca han estado tan cerca”.

El país, con 3 millones de habitantes, firmó un amplio acuerdo de cooperación con la UE en 2017. El año pasado, adoptó una ley que formaliza su intención de aplicar para la membresía del bloque, lo que está llevando al país por una dirección política muy diferente a la de su vecino Georgia. Armenia es miembro de la Unión Económica Euroasiática liderada por Rusia y de la Alianza del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), también liderada por Moscú, aunque congeló su membresía en esta última en 2024.

Vladimir Putin dijo en abril que Armenia no podría ser miembro de la UE y de la CSTO al mismo tiempo. “Es simplemente imposible por definición”, le dijo el presidente ruso a Pashinyan. Macron ha sido el principal defensor de relaciones más estrechas entre Europa y Armenia, y su asistencia a la cumbre de Yerevan se considera de importancia similar a una visita de estado. También se espera que asista a un concierto en Gyumri, la segunda ciudad más grande de Armenia.

La EPC, creada en 2022, reúne a los miembros completos de la UE y a una amplia constelación de países fuera del bloque de Bruselas, incluyendo al Reino Unido, Turquía, Noruega, Suiza, Islandia y Serbia. El grupo no tiene secretaría formal y suele evitar comunicados largos a favor de discusiones bilaterales entre líderes. La EPC fue recibida con escepticismo al inicio, con temores de que fuera un gesto para satisfacer a países que llevaban años esperando que se avanzara en sus solicitudes de adhesión a la UE. Sin embargo, la disposición de los líderes europeos para continuar asistiendo a las cumbres sugiere que estas reuniones tienen un propósito.

Con el apoyo de Trump, Armenia y Azerbaiyán dieron el primer paso hacia un acuerdo de paz en Washington el pasado agosto. El lado azerbaiyano dijo que se comprometería plenamente al acuerdo de paz una vez que Armenia modificara su constitución, alegando que contiene reclamos territoriales contra Azerbaiyán, algo que las autoridades armenias han negado repetidamente.