Al menos 52 guerrilleros murieron en enfrentamientos entre dos grupos armados rivales que compiten por el control territorial de una región estratégica de producción y tráfico de cocaína en el sureste de Colombia, según un grupo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) involucrado en los combates.

Enfrentamientos violentos en Guaviare

Los enfrentamientos. Los más violentos en los últimos meses, tuvieron lugar en las selvas del departamento de Guaviare, cerca del pueblo de Barranco Colorado. Pedro Sánchez. Ministro de Defensa. Confirmó en redes sociales que hubo combates en la zona, así como el ejército, pero ninguno proporcionó detalles sobre el número de fallecidos. Sánchez indicó que se habían desplegado tropas en la zona para proteger a los civiles.

Reuters no pudo verificar de forma independiente los 52 fallecidos reportados por las Farc. Los combates se dieron entre una facción disidente de las Farc liderada por Néstor Gregorio Vera, conocido como Iván Mordisco, y otra liderada por Alexander Díaz Mendoza, conocido como Calarcá Córdoba.

Acuerdos de paz y conflicto persistente

Ambas facciones rechazaron el acuerdo de paz de 2016 que permitió que unos 13.000 miembros de las Farc dejaran las armas. El grupo guerrillero liderado por Díaz Mendoza participa en conversaciones de paz con el presidente Gustavo Petro, pero la facción de Vera sigue en conflicto con las autoridades tras la suspensión por parte del gobierno de un alto el fuego bilateral con ellos en 2024.

La semana pasada, el mayor grupo disidente de las Farc, el Estado Mayor General Central, anunció una suspensión nacional de sus operaciones militares contra las fuerzas públicas del país entre el 20 de mayo y el 10 de junio. Sin embargo, el grupo no anunció una suspensión total de toda actividad militar, lo que significa que los enfrentamientos con otros grupos armados no estarían incluidos en su pausa de operaciones.

Conflicto más amplio y acuerdos de alto el fuego

Rebeldes de la Ejército de Liberación Nacional (ELN) también anunciaron un alto el fuego separado con motivo de las elecciones del fin de semana. El conflicto armado, que lleva más de seis décadas y está financiado principalmente por el tráfico de drogas y la minería ilegal, ha dejado más de 450.000 muertos y millones de desplazados.