El próximo juego Call of Duty, Modern Warfare 4, fue revelado con gran atención centrada en su campaña, que gira en torno a un conflicto renovado en la península coreana. El lanzamiento está programado para el 23 de octubre y presenta una trama centrada en soldados surcoreanos enfrentando una invasión masiva de Corea del Norte. Sarah Son, profesora titular en Estudios Coreanos en la Universidad de Sheffield, indicó que esta decisión “podría ser controvertida” porque “transforma una guerra sin resolver en entretenimiento”. Sin embargo, algunos coreanos reaccionaron de forma más positiva, con uno que calificó la inclusión de Corea en una de las franquicias de videojuegos más grandes como un “momento simbólico”.

Detalles del escenario y del juego

Infinity Ward, el desarrollador, afirmó que el juego será “realista en lo militar, como se espera de Modern Warfare”. Modern Warfare 4 se lanzará en consolas de nueva generación, PC y Nintendo Switch 2, siendo el primer juego principal de Call of Duty en omitir PlayStation 4 y Xbox One. El tráiler, recientemente publicado, ya fue visto casi 22 millones de veces en un solo día. Muestra a un grupo de jóvenes conscriptos surcoreanos en una patrulla rutinaria antes de que un ataque con misiles de Corea del Norte los lleve a una guerra a gran escala.

Los jugadores también podrán interpretar a Captain Price, un personaje favorito que aparecerá en misiones en varias ciudades junto a la campaña coreana. El lanzamiento de cualquier juego Call of Duty es un evento cultural global, y las publicaciones sobre la nueva versión ya acumularon más de tres millones de interacciones en 24 horas después del anuncio en Instagram, TikTok, X y Facebook.

Reacciones y perspectivas

Entre las reacciones, algunos coreanos han apoyado la decisión de Infinity Ward de contar la historia desde la perspectiva de soldados surcoreanos comunes atrapados en el conflicto. Una persona señaló: “Entonces escuché que no solo están presentes, sino que también son protagonistas jugables. Y no son fuerzas especiales, sino soldados reclutados normales. Eso es lo que me llama la atención”.

Más allá del escenario, Infinity Ward anunció cambios significativos en la jugabilidad, incluyendo mecánicas de movimiento renovadas y entornos más interactivos. La empresa también está rehaciendo DMZ, su modo multijugador estilo extracción, e introduciendo un nuevo sistema llamado ‘Frontlines’ diseñado para hacer las batallas más dinámicas y reactivas.

Controversias anteriores y contexto histórico

Modern Warfare ha generado controversia anteriormente por misiones inspiradas en eventos y conflictos reales. Misiones como “No Russian”, donde los jugadores podían disparar a civiles en un aeropuerto de Moscú, y posteriores representaciones de crímenes de guerra y terrorismo han provocado debates sobre los límites que deben tener los juegos en la representación de la guerra realista. Según la Dra. Son, aunque la idea de un conflicto renovado entre Corea del Norte y del Sur no es inaudita en la cultura popular coreana, estas historias suelen contarse “desde una perspectiva surcoreana”.

“Una franquicia de videojuegos global podría ser juzgada de manera diferente”, dijo. La Guerra de Corea terminó en un alto el fuego en 1953, no en un tratado de paz, lo que significa que Corea del Norte y del Sur siguen técnicamente en guerra. George Osborn, autor de ‘Power Play: Video Games, Politics and the Battle for Global Influence’, le dijo a la BBC que el escenario “probablemente atraerá la atención” en la región y recordó juegos anteriores, como Homefront, que mostraba una Corea unificada bajo control norteño y que fue prohibido en Corea del Sur. “El estudio tendrá que demostrar que ha manejado posibles conflictos en el país con gran cuidado, o enfrentará fuertes críticas y posibles dificultades para vender el juego, especialmente en Corea del Sur”, añadió.