La economía china creció 4.3% en el segundo trimestre de 2026, por debajo de su meta anual revisada de 4.5%-5% y la menor expansión trimestral desde finales de 2022, según datos oficiales. El freno se da en medio de baja demanda interna, una crisis inmobiliaria y una incertidumbre externa ligada a la guerra en Irán y cambios en el comercio global.

Demanda interna y crisis inmobiliaria

Según el Buró Nacional de Estadísticas. El desempeño económico se vio afectado por un desequilibrio entre una oferta sólida y una demanda débil. El gasto de los consumidores sigue bajo, con ventas minoristas que subieron solo 1% en junio, una leve mejora frente a una caída del 0.6% en mayo. Fabien Yip. Analista de la plataforma de inversión IG, señaló que las empresas absorben costos más altos de energía y materias primas, ya que la demanda en caja es demasiado débil para soportarlos.

El sector inmobiliario. Que tradicionalmente representa entre el 25% y el 30% del PIB chino al incluir industrias relacionadas, sigue en dificultades — Los precios de las viviendas cayeron 0.1% en junio, prolongando una caída que persiste desde hace años. Desarrolladores han incumplido proyectos y la construcción nueva se ha desacelerado drásticamente, informó la BBC.

Presiones externas y volatilidad en las exportaciones

Aunque las exportaciones de China subieron 27% en junio respecto al mismo periodo del año anterior, las cifras de crecimiento del segundo trimestre reflejan un freno. La guerra en Irán. Que comenzó el 28 de febrero de 2026, ha añadido inestabilidad externa, afectando los precios del petróleo y las dinámicas comerciales — El Buró Nacional de Estadísticas reconoció el aumento de la incertidumbre en su informe junto con las cifras del PIB.

En marzo, el gobierno redujo su meta de crecimiento a un rango de 4.5%-5%, el más bajo desde 1991, dando a los funcionarios más flexibilidad para manejar la economía. El crecimiento del 4.3% en el segundo trimestre sitúa a China en el extremo inferior de este rango. Analistas habían pronosticado un crecimiento del 4.5% para el trimestre, lo que sugiere que el freno era ampliamente anticipado.

Política económica y perspectiva futura

Los desafíos económicos de China se ven agravados por tensiones geopolíticas que están redefiniendo los patrones comerciales globales. La fortaleza en las exportaciones que respaldó el primer trimestre parece estar desvaneciéndose, con analistas advirtiendo que las incertidumbres globales podrían seguir afectando la economía. El crecimiento anual del PIB en 2025 fue del 5.0%, alcanzando su objetivo anterior, pero la meta revisada para 2026 indica que Beijing reconoció con meses de anticipación una desaceleración emergente.

Mientras China avanza, su capacidad para estimular la demanda interna y estabilizar el sector inmobiliario será clave para cumplir sus metas económicas. El gobierno aún no ha anunciado políticas importantes de respuesta, pero el Buró Nacional de Estadísticas enfatizó la necesidad de abordar las incertidumbres internas y externas para mantener un crecimiento a largo plazo.