Boston — Un intruso enmascarado fotografía un cadáver en descomposición en la bañera de un lujoso apartamento y activa la alarma contra incendios. Esa escena escalofriante abre ’56 Days’, serie de Prime Video adaptada de la novela homónima de Catherine Ryan Howard por las guionistas Lisa Zwerling y Karyn Usher.

La historia retrocede al día 1. Ciara Wyse, interpretada por Dove Cameron, sale de su destartalado estudio en Boston con una raída bolsa de la NASA. En el supermercado choca con Oliver Kennedy, arquitecto elegante encarnado por Avan Jogia. Saltan chispas con trivia del transbordador espacial y cócteles. Su química instantánea deriva en un apasionado romance. Ambos ocultan secretos que no se atreven a revelar.

Los detectives Lee Reardon (Karla Souza) y Karl Connolly (Dorian Missick) acuden tras la alarma. El apartamento 11 pertenece a una empresa, lo que retrasa la orden judicial pese al hedor en los pasillos. La forense no identifica el cuerpo sumergido en fluido, rodeado de flores marchitas y ropa esparcida. Pronto vinculan la vivienda a Oliver y Ciara, que convivieron allí. Los ocho episodios alternan entre su ardiente romance y la investigación.

Ciara parece ingenua junto a su volátil hermana Shyla (Megan Peta Hill). Llegó a Boston con un propósito concreto, revelan funcionarios en la serie. Oliver esconde una ansiedad paralizante de un pasado turbio, pese a su pulida fachada y vida acomodada. El vínculo hedonista de la pareja se deshilacha cuando emergen traumas ocultos.

La línea temporal no lineal mantiene la tensión. Los espectadores vislumbran un deseo frenético que se torna tóxico, salpicado de venganza. El privilegio compra segundas oportunidades, sugiere la serie, mientras cicatrices infantiles generan paranoia. El quinto episodio, en su día 32 juntos, estira la credulidad con giros extravagantes. Aun así, la trama recupera al público antes de que surja el escepticismo.

Los directores construyen suspense en torno a la identidad del cadáver. La atracción eléctrica entre Ciara y Oliver enmascara motivos profundos. Los detectives examinan pistas, desde flores podridas junto a la chimenea encendida hasta la foto tomada por el intruso. Los giros varían en sorpresa. El final impacta menos que ‘His & Hers’ de Netflix o ‘The Girlfriend’ de Prime Video. Pocos lo adivinarán, incluso fans empedernidos del género.

Dove Cameron hipnotiza como Ciara, con vulnerabilidad que oculta acero. Avan Jogia captura el encanto de Oliver resquebrajándose bajo presión. Karla Souza y Dorian Missick anclan la pesquisa con trabajo en equipo afilado. La producción contrasta enclaves elitistas de Boston con los orígenes humildes de Ciara.

La serie indaga los peligros del ligue moderno. La atracción mutua deriva en obsesión cuando las mentiras supuran. ’56 Days’ ofrece erotismo y misterio con filo psicológico. Critica cómo la riqueza distorsiona la justicia y las heridas pasadas dictan futuros.

Los ocho episodios se estrenan el 18 de febrero en exclusiva en Prime Video.