La estancia de Gloria Steinem en India en la década de 1950 fue un momento central en su vida y carrera, moldeando su enfoque del feminismo y la independencia personal, según The Guardian. Al llegar a Delhi con expectativas románticas de “belleza inmortal y elefantes con joyas”, Steinem, fallecida esta semana a los 92 años, se encontró rápidamente con la dura realidad de la pobreza asiática, incluyendo personas durmiendo en aceras y escalones.

Conflictos personales y nuevos comienzos

India no era solo un lugar al que siempre había deseado ir, sino también una forma de escapar de un hombre amable y atractivo al que estaba comprometida y sabía que no debía casarse”, escribió más tarde Steinem. La perspectiva de casarse con Blair Chotzinoff, un piloto de una familia bien conectada de Nueva York, la deprimió “enormemente porque el matrimonio significaba el fin de la vida para mí”.

Con escasos fondos, logró un boleto aéreo gratis a cambio de un artículo “del cual aún me siento culpable hoy porque nunca lo escribí”. Mientras esperaba su visa para India en Londres, descubrió que estaba embarazada y obtuvo un aborto ilegal, una experiencia que reforzó su convicción de que, sin control sobre la reproducción, las mujeres no podían controlar su propia vida.

Inmersión en la cultura india

Steinem vivió en Miranda House, una de las principales universidades para mujeres de Delhi, inmersa en la vida estudiantil. “Por la noche en nuestras habitaciones tenemos largas sesiones y nos hacen preguntas de todo: la concepción cristiana de Dios, los detalles de la ropa interior occidental, el sistema de citas, cuánta leche da la vaca estadounidense”, escribió.

Steinem adoptó el sari como vestimenta diaria, señalando: “Los sari hacen que uno se mantenga más erguido, camine más despacio y se preocupe menos por el tiempo y la eficiencia”. India no era un territorio completamente desconocido para ella.

Sus años en India han sido ampliamente documentados por Rashida Shafiq de la Universidad Southern Methodist, quien utilizó informes de becas y otros materiales archivísticos para una reciente tesis doctoral.

Legado e influencia en activistas jóvenes

Gloria Steinem, fallecida el miércoles a los 92 años, fue una de las caras más reconocidas del feminismo estadounidense. Su influencia trascendió su propia obra. En 2004, una estudiante de 19 años de la Universidad de Pensilvania conoció a Steinem en una reunión de ChoiceUSA — Quería agradecerle su trabajo, pero asumió que simplemente asentiría y continuaría. En cambio, Steinem la sorprendió al decirle que las ideas no eran suyas, sino que provenían de un grupo de mujeres negras y latinas que llevaban luchando por los derechos civiles durante cuatro décadas.

Steinem explicó que ellas le habían enseñado a perseguir la justicia y a usar su voz como poder, while Su rol era darles un micrófono a través de sus escritos y discursos. Le dijo a la estudiante que ella también podía crear cambios. Sus palabras le han quedado grabadas durante más de 20 años, enseñándole a usar su voz y tratar cada interacción como una oportunidad para transmitir lo aprendido.

Con esas cuatro palabras, le enseñó a la estudiante que ella también podía, como dijo Steinem, crear cambios al hacer el trabajo, aprender de quienes vinieron antes y tratar cada interacción como una oportunidad para transmitir las lecciones. La estudiante, que creció en Pittsburgh como una chica tímida e introvertida en una familia estadounidense india, comenzó a voluntariarse por razones que no podía explicar completamente en ese momento.

La estancia trascendental de Gloria Steinem en India y sus interacciones con activistas jóvenes como esta siguen inspirando nuevas generaciones a perseguir la justicia y la igualdad.