La Autoridad Monetaria de Hong Kong (HKMA), la Oficina de Datos de Shanghai (SDB) y el Centro Nacional de Innovación Tecnológica para Blockchain (NTICBC) firmaron un Memorando de Entendimiento para desarrollar una infraestructura compartida basada en blockchain para el comercio y la financiación transfronteriza. La iniciativa, llamada ‘rieles de blockchain’, busca integrar datos comerciales, cartas de porte electrónicas y sistemas de financiamiento entre los dos centros financieros.

Digitalización del comercio para reducir retrasos y costos

La colaboración se explorará dentro del marco del Proyecto Ensemble de la HKMA, una plataforma para infraestructura financiera de próxima generación. El objetivo es evitar la creación de un sistema piloto aislado y, en su lugar, integrarse directamente con plataformas existentes como el Intercambio de Datos Comerciales (CDI) y CargoX, una plataforma ampliamente utilizada para documentos digitales.

Uno de los principales focos es la digitalización de cartas de porte electrónicas (eBL), un documento que ha sido históricamente una fuente de fricción en el comercio global. Hoy en día, las eBL suelen requerir firmas físicas, entrega por mensajería y verificaciones repetidas entre las partes. Al colocar datos verificados de carga en una blockchain compartida, los funcionarios esperan reducir significativamente los retrasos y los riesgos operativos.

La interoperabilidad ha sido destacada como un principio de diseño central. Expertos del sector señalan que el compromiso de conectar con CargoX es crucial para evitar un sistema cerrado que podría limitar la adopción y la escalabilidad internacional. La plataforma está destinada a servir al mercado global de financiamiento comercial de $1,5 billón, donde las ineficiencias continúan inflando costos y restringiendo la liquidez, especialmente para empresas más pequeñas.

Ganancias de eficiencia proyectadas y beneficios para las PYME

Los funcionarios proyectan ganancias de eficiencia del 15 al 25 % en gastos administrativos y de procesamiento, junto con una aceleración del 60 al 80 % en los tiempos de liquidación de transacciones. Los datos de carga verificados en tiempo real también se esperan que reduzcan el fraude, la financiación duplicada y los errores en la documentación.

Analistas destacan que las pequeñas y medianas empresas (PYME) se beneficiarían en mayor medida. Los cuellos de botella manuales a menudo impiden que las PYME demuestren su solvencia crediticia a los bancos. Datos comerciales más limpios y estandarizados podrían mejorar los modelos de evaluación de riesgos y desbloquear financiamiento que de otro modo permanecería inaccesible.

Según un informe de la HKMA, la iniciativa podría desbloquear nuevas oportunidades de financiamiento para PYME en la región al proporcionar registros de comercio más transparentes y verificables. ‘Esto no se trata solo de tecnología, sino de crear un sistema financiero más inclusivo y eficiente’, dijo un funcionario involucrado en el proyecto.

Para Hong Kong, este movimiento tiene tanto importancia geopolítica como económica. Los funcionarios describen a la ciudad como una ‘superconectora’, posicionada para conectar el ecosistema de datos de China continental con los mercados globales. Al vincular la infraestructura de Shanghai con sistemas financieros internacionales, la plataforma podría fortalecer el rol de Hong Kong en los flujos de capital y comercio transfronterizos.

Un cambio estratégico hacia soluciones del sector real

Observadores del mercado interpretan la iniciativa como un ajuste estratégico más amplio. En lugar de enfocarse únicamente en instrumentos financieros digitales como activos criptográficos o bonos verdes, el enfoque se está desplazando hacia resolver cuellos de botella estructurales en la economía real.

Si se implementa con éxito, el corredor de blockchain Hong Kong-Shanghai podría marcar una transición del financiamiento digital experimental a una transformación a nivel de infraestructura. La iniciativa se enfoca en lograr ganancias medibles en costos, velocidad y gestión de riesgos en el comercio global.

El proyecto se espera que se implemente en fases, con pruebas iniciales y programas piloto planeados para principios de 2025. Los funcionarios aún no han proporcionado un cronograma para la integración completa con los sistemas financieros internacionales, pero han enfatizado la importancia de garantizar escalabilidad y seguridad desde el inicio.