Lahore — Más de 300 peregrinos de Umrah han pasado tres noches en un hotel de Lahore tras la cancelación de su vuelo programado hacia Jeddah, Arabia Saudita. Según los pasajeros, la aerolínea privada emitió los pasaportes de embarque antes de anunciar la cancelación el miércoles.

Un peregrino describió el caos en el aeropuerto internacional Allama Iqbal. ‘Estábamos en la puerta de embarque, listos para subir, cuando los funcionarios nos dijeron que el avión tenía un problema técnico’, dijo el pasajero. El personal del aeropuerto luego llevó al grupo a un hotel cercano con la promesa de un vuelo al día siguiente. Ese vuelo nunca se materializó.

Los peregrinos, muchos ya vestidos con las prendas blancas de ihram para el viaje sagrado, enfrentan frustración creciente. Sus hoteles en La Meca y Medina permanecen vacíos, con reservas pagadas con anticipación. Cada boleto costó cientos de miles de rupias, según los pasajeros, pero la administración de la aerolínea no ha ofrecido una fecha clara de reprogramación.

‘Han pasado tres días con promesas vagas’, dijo otro viajero a reporteros afuera del hotel. ‘Exigimos que nos lleven a Jeddah de inmediato’. El grupo ha rechazado abandonar el lugar hasta que se presente una solución.

Funcionarios de la Autoridad de Aviación Civil en Lahore confirmaron que investigan el incidente. La aerolínea no ha respondido públicamente a las solicitudes de comentarios. Antes se han producido interrupciones similares en los viajes de Umrah, a menudo vinculadas a problemas de mantenimiento de aeronaves durante las temporadas de peregrinación más concurridas.

Pakistan ve a miles de peregrinos de Umrah salir mensualmente desde Lahore y Islamabad. Esta situación no solo interrumpe planes de viaje, sino también obligaciones religiosas, ya que muchos buscaban realizar rituales durante un período específico. Las familias en casa esperan ansiosamente actualizaciones.

El personal de los hoteles informó que los peregrinos reciben comidas básicas, pero las tensiones aumentan a medida que se agota el efectivo. Algunos han contactado a agentes de viajes que organizaron los paquetes, buscando reembolsos o alternativas. No otra aerolínea ha intervenido para acomodar al grupo completo.

Hasta el viernes por la noche, la aerolínea le dijo a un pequeño grupo de pasajeros que un vuelo de reemplazo podría salir el sábado. La desconfianza es alta tras retrasos reiterados. La autoridad instó a la aerolínea a priorizar el asunto, citando los derechos de los pasajeros según las normas de aviación.

Para estos peregrinos, el cese inesperado transforma un viaje espiritual en una prueba de paciencia. Se reunieron el viernes para orar, con voces unidas en llamados a una acción rápida.