El exjefe de banda Duane ‘Keffe D’ Davis fue declarado culpable de planear el asesinato de Tupac Shakur en un tribunal de Las Vegas. El hombre de 63 años permaneció en silencio en la corte cuando se leyó el veredicto el lunes, con el jurado que lo condenó por un cargo de asesinato con arma de fuego por la muerte del icono del rap en un ataque a balazos el 7 de septiembre de 1996.

Dentro de la Cadillac blanca

Davis, exlíder de los South Side Compton Crips, no fue quien disparó los tiros que mataron a Shakur, pero fue declarado responsable de ordenar el ataque y de proveer la arma utilizada por su sobrino, Orlando Anderson. Anderson falleció en 1998 en un tiroteo no relacionado y negó haber participado en la muerte de Shakur.

Durante el juicio, el tribunal escuchó una entrevista policial de 2008 en la que Davis admitió haber estado en la Cadillac blanca desde la que se dispararon los tiros mortales. Los fiscales argumentaron que su rol como el ‘director de disparos’ lo hacía responsable del crimen. Davis luego detalló su participación en una autobiografía de 2019, Compton Street Legend, y a través de entrevistas a medios.

Un caso frío sin resolver durante 30 años

La muerte de Shakur a los 25 años marcó el fin de una era transformadora en el hip-hop; había vendido más de 75 millones de discos en todo el mundo y era ampliamente considerado una de las voces más influyentes del género. Su asesinato generó numerosas teorías de conspiración a lo largo de los años, pero permaneció sin resolver hasta esta condena.

Los fiscales indicaron que la motivación de Davis para el ataque surgió de una represalia tras un enfrentamiento en el que su sobrino, Anderson, participó con Shakur y su grupo horas antes del tiroteo. El incidente ocurrió durante un periodo de intensa rivalidad entre las escenas de rap de la Costa Este y la Costa Oeste, y entre las bandas rivales Crips y Bloods.

Estrategia legal y veredicto de culpabilidad

Aunque Davis había acordado con las autoridades en 2008 que lo protegerían de cargos, su autobiografía y apariciones mediáticas anularon ese acuerdo, permitiendo al tribunal usar sus declaraciones en el juicio. Los fiscales destacaron que Davis había reconocido repetidamente su participación en el crimen a lo largo de los años a través de documentales, entrevistas y registros policiales.

En sus conclusiones, el fiscal Binu Palal pidió al jurado que tomara en serio las palabras de Davis y lo declarara culpable; ‘Cuando tienes al director de disparos sentado al lado del conductor cuando se disparan los tiros, no hay duda de que es responsable’, dijo Palal.

El equipo de defensa de Davis, sin embargo, argumentó que sus declaraciones eran exageradas para ganar dinero; su abogado, Michael Sanft, lo llamó un ‘mentiroso’ que fabricó historias para vender libros. ‘No hay pruebas’, dijo Sanft durante sus conclusiones.

A pesar de los argumentos de la defensa, el jurado alcanzó un veredicto de culpabilidad dentro de horas de recibir el caso; la jueza Carli Kierny fijó la sentencia de Davis para el 13 de octubre, con una audiencia preliminar antes de que el juicio concluyera. Davis pidió recuperar sus pertenencias personales, incluyendo su teléfono, y afirmó que apelaría la condena.