Los meses de junio y julio de 2025 marcaron los dos más cálidos registrados en Europa Occidental, impulsados por sistemas de alta presión persistentes que atraparon calor y agravaron las condiciones de sequía. Según el Servicio Europeo de Cambio Climático Copernicus (C3S), junio de 2025 fue el quinto mes más cálido de la historia para toda la región y el más cálido para Europa Occidental en concreto, con una temperatura promedio de 20,49 °C, 2,81 °C por encima del promedio de 1991-2020.

Calor extremo y sequía

El calor extremo agravó la sequía generalizada en Francia y España; los suelos, privados de humedad, perdieron su capacidad de enfriamiento natural, lo que permitió que el calor se acumulara con mayor facilidad. Según el monitor climático de la Unión Europea, los ríos Sena, Rin y Danubio experimentaron niveles de agua excepcionalmente bajos, lo que interrumpió el suministro de agua y la irrigación. En Hungría y Eslovenia, las plantas nucleares tuvieron que operar a capacidad reducida debido a los bajos caudales fluviales.

Incendios forestales y su impacto ambiental

Las condiciones de sequía históricas alimentaron incendios forestales devastadores en la región. En el departamento de Gironde, al suroeste de Francia, un megaincendio quemó casi 42.000 hectáreas (103.785 acres) a finales de julio, obligando a la evacuación de más de 220.000 personas. Al mismo tiempo, España registró su mayor incendio forestal en los últimos años, que calcinó 44.000 hectáreas (108.725 acres) en la provincia de Ávila, cerca de Madrid.

El C3S también señaló que los grandes incendios forestales pueden enviar humo a gran altura en la atmósfera, afectando la calidad del aire a miles de kilómetros de distancia. Además, las temperaturas superficiales del mar alcanzaron récords en julio, con un promedio de 20,96 °C (69,7 °F), ligeramente por encima del récord anterior de 20,89 °C (69,6 °F) en 2023.

Contexto global y salud pública

Los episodios de calor están aumentando en frecuencia y gravedad en todo el mundo. En Japón, donde Shizuoka registró 40 °C (104 °F) en julio, muy por encima del umbral de 35 °C considerado “extremadamente cálido” por las autoridades locales, los residentes describieron la humedad restrictiva como especialmente difícil de soportar. Mientras tanto, el monitor climático de la Unión Europea informó que la Tierra experimentó su día más cálido en la historia registrada en julio de 2025.

En Francia, Météo France informó que el martes 23 de junio de 2026 fue el día más cálido desde que se comenzaron a registrar datos en 1947. En España, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emitió una alerta roja por temperaturas superiores a la media en regiones del norte como Gipuzkoa, Bizkaia y Cantabria. Los datos de los satélites Sentinel-3 de Copernicus mostraron temperaturas superficiales de la tierra superiores a 50 °C en partes de Francia y del norte de España, destacando la gravedad de la ola de calor.

Estos eventos climáticos extremos exponen el creciente impacto del cambio climático en la salud pública, la infraestructura y los ecosistemas, mientras que las autoridades y los científicos continúan monitoreando las implicaciones a largo plazo de estas condiciones de calor y sequía récord en Europa Occidental.