El ministro del Interior, Anas Khattab, informó que Youssef fue detenido tras una operación de seguridad “bien ejecutada”. Según la agencia de noticias estatal, el arresto tuvo lugar en la provincia de Hama. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR), organización de monitoreo con sede en el Reino Unido, indicó que imágenes mostraron a Youssef con la nariz y la frente sangrando, sentado en un automóvil policial tras su detención.

Las ejecuciones masivas en Tadamon llamaron la atención internacional cuando un video, grabado por los perpetradores y que mostraba las ejecuciones, fue filtrado nueve años después. En las imágenes, las víctimas son llevadas una por una hacia un hoyo y disparadas a corta distancia antes de ser lanzadas a una fosa excavada por maquinaria, según el informe de Human Rights Watch (HRW), que describió la zona como “un gran escenario de crímenes” debido a la magnitud de las muertes.

Hiba Zayadin, investigadora senior de Human Rights Watch (HRW), confirmó que existen pruebas de que 288 personas fueron asesinadas en Tadamon, con 41 de esas muertes ocurridas en un solo incidente en abril de 2013. Los victimarios les colocaron mordazas y los ataron antes de ejecutarlos. HRW calificó el video filtrado como una prueba de la “indiferencia cruel” del gobierno sirio hacia las vidas humanas. La investigadora añadió que la masacre fue “solo un incidente aterrador en un patrón de violencia estatal y presuntos crímenes de guerra”.

El gobierno encabezado por el presidente Bashar al-Assad fue derrocado por rebeldes en diciembre de 2024. Las pruebas visuales surgieron en 2022 y se convirtieron en una de las evidencias más directas de ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas del gobierno anterior. HRW ha visitado el lugar del crimen y documentado ampliamente las pruebas del atroz suceso.