Las fuerzas de seguridad marroquíes detuvieron a 111 migrantes el 15 de agosto al intentar cruzar a Ceuta, según informes de la BBC y UPI. Los migrantes fueron interceptados cerca de la localidad de Fnideq, a unos 2 millas de la frontera; la policía utilizó gas lacrimógeno y equipo antidisturbios para dispersar a grupos de migrantes reunidos en colinas cercanas.

Antecedentes sobre la reciente afluencia de migrantes

Esto ocurrió tras un cruce masivo a mediados de agosto, cuando más de 78 000 migrantes llegaron a Ceuta por mar en cuestión de horas, según el alcalde de la ciudad; al menos 100 personas fallecieron durante esa afluencia, y el alcalde señaló que la mayoría de los que llegaron ya había regresado a Marruecos. La reciente ola de intentos de cruce ha provocado un aumento de las medidas de seguridad, incluyendo el despliegue de oficiales del ejército, embarcaciones rápidas de la marina y drones en la zona fronteriza.

Respuesta de España y seguridad fronteriza

Spain ha reforzado su presencia de seguridad en la región, con Madrid desplegando más de 1 500 oficiales de seguridad para patrullar la frontera, según medios españoles; el país también ha instalado una valla metálica y una barrera flotante para evitar futuros cruces masivos. El Tribunal Supremo español recientemente dictaminó que España no puede expulsar a los migrantes que ya se encuentran en su territorio, lo cual se ha informado que ha alentado más intentos de cruzar a Ceuta.

Redes sociales y intentos organizados

Las autoridades marroquíes han estado monitoreando redes sociales en busca de llamados para organizar otro cruce masivo, especialmente tras mensajes circulando sobre un intento el 15 de agosto, aunque el gobierno marroquí advirtió que procesará a cualquier persona involucrada en organizar o participar en tales cruces. Según El País, la seguridad en la entrada al muelle de Ceuta era “10 veces más fuerte que el día anterior”, según informaron medios locales.

La policía local alquiló autobuses para transportar a los migrantes detenidos a otras partes del país, según El País; la mayoría de los arrestados eran de África subsahariana. La situación sigue tensa mientras tanto las autoridades marroquías como españolas siguen monitoreando la frontera en busca de nuevos intentos de cruce ilegal.