Una película documental titulada Naza, que revela el asesinato masivo calculado de civiles palestinos en Gaza por parte de Israel, recibió 25 minutos de ovación en su estreno en el Festival de Venecia. La película, dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor, incluye testimonios de fuentes israelíes del ejército y de inteligencia, cuyas identidades se ocultaron mediante alteraciones digitales de sus voces y rostros. Según Al Jazeera, la película es el resultado de una investigación de casi tres años.

Testimonios revelan el uso de inteligencia artificial para vigilancia y asesinatos

Los entrevistados describen un sistema asistido por inteligencia artificial conocido como ‘Lavender’, que utilizaba la red de telecomunicaciones monitoreada de Gaza, llamadas telefónicas, movimientos e interacciones para identificar objetivos de asesinato. Un entrevistado dijo que el proceso era “como un videojuego, porque todo se hace de forma remota” y que era “increíblemente divertido”; Otro describió la destrucción de hogares civiles y un “ambiente general” de “odio” hacia los palestinos. Según Al Jazeera, el título de la película es un eufemismo utilizado por la inteligencia israelí para indicar el número de civiles esperados que serían asesinados en un determinado ataque aéreo.

Secreto y sorpresa en el Festival de Venecia

La película fue añadida al programa del festival al último momento, con su proyección programada para el 10 de septiembre de 2026 — Según La Biennale di Venezia, la película fue filmada de noche en los techos de Tel Aviv y producida por The Guardian. James Wilson y Jonathan Glazer, el equipo detrás de The Zone of Interest, son productores ejecutivos, pero según WELT, la película fue descrita como la “nueva película polémica” del festival. La película fue la única documental en la sección de competición.

Controversia y llamados al cambio

Abraham declaró que el objetivo de la película era escuchar “en el mayor detalle posible cómo se veían los sistemas de asesinato en Gaza, cómo operaban”. Expresó la esperanza de que la película impulsara a los gobiernos occidentales a dejar de respaldar a Israel y aplicar presión mediante sanciones; Según Cadena SER, la película ya ha causado controversia en el festival y ha sido descrita como un “cambio radical” para muchos críticos y espectadores. La película también fue descrita como un “nuevo ejemplo” de cómo el cine puede ser una referencia para cuestiones éticas y morales, pero según v.daum.net, la película fue descrita como un “documental incendiario” que expone el uso de inteligencia artificial por parte de Israel para las víctimas civiles en Gaza.

Según Al Jazeera, la película revela que fuentes militares presenciaron con sus propios ojos y oídos que las casas que estaban “incriminando” estaban llenas de familias. Abraham enfatizó la importancia de la película para quienes están dentro de Israel y Palestina luchando por el cambio, aunque la película ha sido descrita como un “asesinato masivo calculado” de civiles palestinos en Gaza. Según WELT, la película es una “nuchtern” (calma) representación de los “mecanismos detrás del asesinato masivo calculado de civiles palestinos en Gaza” por parte de Israel.