Los usuarios de scooters eléctricos en París podrían enfrentar multas si no cumplen con nuevas normas de seguridad, mientras la policía intenta reducir el número de accidentes en la capital francesa.

Mayor número de fallecidos impulsa nuevas medidas

Alrededor de 79 personas murieron en accidentes con scooters eléctricos el año pasado, un aumento significativo desde las 45 fallecidas el año anterior, informó la policía el sábado, citando cifras de la autoridad francesa de seguridad vial.

Para abordar “el preocupante aumento de accidentes graves y fatales” con estos vehículos motorizados, ahora es obligatorio que los conductores usen casco y chaleco reflectante en las vías públicas.

Aquellos que no lo hagan enfrentarán multas de 135 euros (129 libras) por no usar un casco aprobado, y multas menores de 35 euros (30 libras) por no usar chaleco o reflectores.

Las regulaciones también incluyen otros dispositivos de transporte eléctrico, como monopatines y hoverboards.

Mayor número de heridos en París

Según cifras oficiales, alrededor de 1.100 personas resultaron heridas en accidentes con scooters eléctricos en París el año pasado, un aumento del 33% en comparación con el año anterior.

Esto a pesar de que París prohibió el alquiler de scooters eléctricos en 2023 por cuestiones de seguridad, permitiendo que los scooters propiedad privada sigan siendo usados.

Los scooters eléctricos siguen siendo populares entre los usuarios en la ciudad, donde las calles estrechas pueden volverse congestionadas.

La propiedad privada de scooters eléctricos en Francia es la más alta de Europa, según la UE, con alrededor de 2,5 millones de personas que poseían scooters eléctricos allí al 2023, con cientos de miles más comprados desde entonces. Se cree que muchos de estos se encuentran en la capital, aunque no se mantienen cifras exactas.

Normas existentes y tendencias más amplias

Las normas vigentes en París prohíben el uso de scooters eléctricos por menores de 14 años, prohiben transportar pasajeros y establecen un límite de velocidad máximo de 25 km/h (16 mph).

El uso de cascos y chalecos visibles ya es obligatorio en varias regiones francesas, incluyendo Seine-et-Marne, Alpes-Maritimes y Vaucluse.

París fue una de las primeras ciudades en adoptar scooters eléctricos, pero el creciente temor por conducciones peligrosas y la obstrucción de las aceras llevaron a prohibir los scooters de alquiler.

Esta decisión fue tomada en un referéndum a nivel municipal, donde el 90% de los votantes apoyó la prohibición del alquiler, aunque solo el 8% de los votantes elegibles participó.

Otras ciudades europeas han prohibido los scooters eléctricos de alquiler en los últimos años, con Madrid prohibiéndolos en 2024 y Bruselas anunciando que lo hará en junio.