Perú abrió las urnas para elecciones presidenciales y legislativas, sin un claro candidato ganador tras años de inestabilidad política, según Al Jazeera, pero desde 2018 el país ha tenido ocho presidentes, con una alta tasa de rotación marcada por destituciones y escándalos de corrupción, lo que ha llevado a la desilusión de los votantes ante gobiernos débiles.

Inestabilidad política y desilusión electoral

Cerca de 27 millones de peruanos están habilitados para votar el domingo para elegir al noveno líder del país en menos de una década, con los centros de votación abiertos a las 7:00 (12:00 GMT) y cerrados a las 17:00 (22:00 GMT), con resultados preliminares esperados poco después. Con 35 candidatos en la papeleta presidencial, los peruanos elegirán entre una amplia gama de posibles líderes, incluyendo a un comediante, un magnate de los medios, una heredera de una dinastía política y un exalcalde de mentalidad dura que se compara con un cerdo de dibujos animados.

No obstante. Todos los principales candidatos continúan con una baja en las encuestas, por debajo del 50 por ciento necesario para ganar la elección, lo que hace probable un balotaje el 7 de junio. Una vendedora de frutas en Lima le dijo a la agencia de noticias Reuters que aún no se decidía por quién votar. «Perú es un caos y no hay candidato digno de votar», dijo Gloria Padilla.

Opinión pública y críticas a los candidatos

El comerciante de ropa María Fernández. De 56 años, también compartió la misma opinión. «No votaría por nadie. Estoy muy decepcionada con todos los que están en el poder», dijo Fernández a la agencia de noticias AFP. «Hemos sido gobernados solo por ladrones corruptos», añadió.

El candidato más conocido es Keiko Fujimori, conservadora, quien hará su cuarta intento presidencial tras llegar al balotaje en las tres elecciones anteriores, but Aunque Fujimori ha asumido el rol de garante del orden y la estabilidad económica, su candidatura sigue siendo polarizante debido a su legado familiar. Su padre. El ex presidente Alberto Fujimori. Fue condenado por abusos contra los derechos humanos y corrupción antes de morir en 2024.

En el otro extremo del espectro político, Ricardo Belmont, ex alcalde de la capital, Lima, candidato del partido de centro-izquierda Obras, se ubicaba en segundo lugar en las encuestas. El día anterior a la elección, Fujimori le dijo a la agencia de noticias AFP que, si ganaba, restauraría el orden en sus primeros 100 días, enviando al ejército a las cárceles, deportando a migrantes ilegales y fortaleciendo la seguridad en la frontera.

Candidatos y promesas de campaña

El popular comediante Carlos Alvarez sigue detrás de Belmont en las encuestas previas a la elección y ha promovido una plataforma de dureza contra el crimen, ya que la tasa de homicidios en Perú ha más que duplicado en la última década. La elección se ve como una reflexión de la crisis política creciente del país, con los votantes buscando un líder que pueda traer estabilidad y poner fin al ciclo de corrupción e inestabilidad que ha plagado al país en los últimos años.

Con múltiples candidatos en la carrera, la elección probablemente será muy disputada, y el resultado podría tener implicaciones significativas para el futuro político de Perú. El gran número de candidatos y la falta de un claro candidato ganador indican que la elección podría decidirse en un balotaje, añadiendo incertidumbre y complejidad al proceso.

Mientras continúan las votaciones, la atención se centrará en si algún candidato puede surgir con suficiente apoyo para evitar un balotaje. Los resultados de la elección serán importantes para determinar la dirección de la gobernación de Perú y su capacidad para enfrentar los desafíos que enfrenta el país, incluyendo problemas económicos, crimen y inestabilidad política.