El uso de tabaco entre adultos en Estados Unidos ha caído al 9,9% en 2024, la primera vez en décadas que se registra un dígito único, según un nuevo informe de alertas de salud pública publicado por Public Health Alerts, una colaboración entre NEJM Evidence y CIDRAP. El descenso sigue a una tasa del 10,8% en 2023, lo que indica avances hacia los objetivos nacionales de salud, aunque el uso de otros productos de tabaco, como cigarros y cigarrillos electrónicos, permaneció estable.

Disminución en el uso de cigarrillos, tendencias planas en otros productos

El informe, basado en datos de la Encuesta Nacional de Salud, muestra que el 18,8% de los adultos estadounidenses —o alrededor de 48 millones de personas— usaron al menos un producto de tabaco en 2024. Esto incluye al 9,9% que fumó cigarrillos, al 7,0% que usó cigarrillos electrónicos y al 3,7% que fumó cigarros. A pesar del descenso en el uso de cigarrillos, las tasas de cigarros y cigarrillos electrónicos no han cambiado significativamente.

La Encuesta Nacional de Salud, realizada en 50 estados y Washington, D.C., recopiló respuestas de 29.522 adultos en 2023 y 32.629 adultos en 2024. Los datos ofrecen una visión representativa a nivel nacional de los patrones de uso de tabaco en todo el país.

“Durante más de una década, la prevalencia del consumo de cigarrillos ha sido monitoreada continuamente para evaluar el progreso hacia los objetivos nacionales”, afirma el informe. “Recientemente, sin embargo, la publicación rutinaria de la prevalencia del consumo de tabaco entre adultos ha sido interrumpida, creando vacíos en la continuidad de la vigilancia federal del tabaco”.

Preocupaciones de salud pública sobre el uso de cigarrillos electrónicos y cigarros

Aunque la disminución en el consumo de tabaco es un desarrollo positivo, el informe destaca crecientes preocupaciones sobre el uso de cigarrillos electrónicos y cigarros. Entre los adultos de 18 a 24 años, el uso de cigarrillos electrónicos superó al de los cigarrillos en un 14,8% contra un 3,4%. Esta tendencia plantea preguntas sobre los impactos a largo plazo en la salud de estos productos, especialmente entre poblaciones más jóvenes.

“La falta de cambio en el uso de cigarros y cigarrillos electrónicos exige una implementación intensificada de políticas integrales de control del tabaco que aborden todos los productos”, resaltan los autores. Sostienen que las estrategias actuales enfocadas en reducir el consumo de cigarrillos pueden no ser suficientes si otros productos de tabaco siguen manteniéndose estables o aumentan su popularidad.

Entre los fumadores de cigarrillos, el 74,1% fumaban diariamente, promediando 21 paquetes en los últimos 30 días, mientras que los fumadores ocasionales promediaron 3,2 paquetes en el mismo período. Estos datos subrayan el alto nivel de dependencia de nicotina entre los fumadores habituales.

Avances hacia los objetivos de salud nacional

La disminución en el consumo de tabaco es un paso clave hacia el objetivo de Healthy People 2030 de reducir el uso de cigarrillos al 6,1% para 2030. Si la tendencia actual continúa, el informe sugiere que se podría alcanzar o incluso superar el objetivo para 2030.

“La disminución del consumo de cigarrillos del 10,8% en 2023 al 9,9% en 2024 marcó la primera vez que la prevalencia del consumo de tabaco entre adultos en Estados Unidos alcanzó un dígito único”, señalan los autores. “Esto se alinea con el progreso hacia el objetivo de Healthy People 2030 de 6,1% si esta disminución continúa”.

El informe también señala que se necesitan políticas integrales de control del tabaco que aborden todas las formas de uso de tabaco. Estas políticas podrían incluir medidas como aumentar los impuestos en todos los productos de tabaco, implementar regulaciones más estrictas sobre publicidad y expandir el acceso a programas de cesación del tabaco.

Public Health Alerts, como una iniciativa nueva, busca llenar vacíos en datos confiables al proporcionar informes revisados por expertos que traduzcan observaciones de primera línea en evidencia de salud pública accionable. Un editorial de NEJM Evidence explica que la iniciativa busca mejorar la coordinación y la fiabilidad de los esfuerzos de vigilancia del tabaco en Estados Unidos.

“La falta de cambio en el uso de cigarros y cigarrillos electrónicos exige una implementación intensificada de políticas integrales de control del tabaco que aborden todos los productos”, concluyen los autores. Advierten que sin intervenciones específicas, el impacto general del uso de tabaco en la salud pública no mejorará significativamente.

Los hallazgos de este informe son particularmente significativos para funcionarios de salud pública, proveedores de atención médica y responsables de políticas que trabajan para reducir la carga de enfermedades relacionadas con el tabaco. El informe proporciona un mapa claro de acciones futuras y subraya la importancia de mantener los esfuerzos de vigilancia y recolección de datos para monitorear el progreso con el tiempo.

Mientras Estados Unidos continúa trabajando para reducir el uso de tabaco, los hallazgos de este informe serán cruciales para moldear futuras estrategias de salud pública. Los datos subrayan la necesidad de un enfoque más integral para el control del tabaco que aborde todas las formas de productos de tabaco, no solo los cigarrillos.