La Corte Suprema de Filipinas dio un paso importante hacia la modernización de sus operaciones al aprobar el uso de inteligencia artificial (IA) en procesos judiciales. En una resolución fechada el 18 de febrero de 2026 y publicada el 19 de marzo, la Corte presentó el ‘Marco de gobernanza sobre el uso de la inteligencia artificial centrada en el ser humano en el sistema judicial’. Este marco establece cómo puede integrarse la IA en las funciones judiciales manteniendo estándares éticos y protegiendo el estado de derecho.

Ámbito de la IA en funciones judiciales

La resolución permite el uso de IA en diversos aspectos de las operaciones judiciales, incluyendo la preparación de documentos para la adjudicación. Las herramientas de IA pueden ayudar en la transcripción de voz a texto, traducción y la compilación o generación automática de autoridades legales, citas y otros paratextos. También se mejorarán la investigación legal, la resumen de documentos y el procesamiento automatizado, como el reconocimiento óptico de caracteres y la redacción de datos.

El marco especifica que la IA no está destinada a reemplazar el juicio humano, sino a complementarlo. La Corte Suprema enfatizó que las herramientas de IA no deben ser la única base para decisiones judiciales. Los tomadores de decisiones humanos siguen siendo responsables del razonamiento legal y las sentencias finales, asegurando que los derechos y obligaciones de las partes se determinen de manera justa e imparcial.

Según la resolución, cualquier miembro del poder judicial, incluidos aquellos de la Corte Suprema hasta los tribunales inferiores, así como usuarios de los tribunales, proveedores y contratistas de terceros involucrados en el desarrollo o uso de herramientas de IA, deben revelar su participación. Esta transparencia es un componente major del marco de gobernanza, destinado a mantener la responsabilidad y la confianza en el sistema judicial.

Consideraciones éticas y salvaguardias

La Corte Suprema destacó que las herramientas de IA no deben usarse si pueden perjudicar a los interesados, violar derechos o socavar el estado de derecho. El tribunal superior enfatizó la importancia del uso ético, señalando que ‘las herramientas de IA o sus resultados no deben ser la única base para ninguna decisión judicial.’

Para garantizar una implementación responsable, la Corte realizará consultas con interesados para probar herramientas de IA y evaluar su eficacia. Esto incluye mejorar las medidas de monitoreo, auditoría y ciberseguridad para prevenir la dependencia excesiva de terceros y protegerse contra posibles ataques cibernéticos o filtraciones de datos.

El magistrado senior Marvic Leonen, quien lideró el panel que desarrolló las directrices, afirmó que los principios respaldan el uso ético y responsable de la IA en el sistema judicial. ‘Estos principios refuerzan la confianza y la fe del público en la independencia e imparcialidad del sistema judicial’, dijo.

Las directrices fueron elaboradas por un panel encabezado por el magistrado senior Marvic Leonen, con los magistrados Ramon Paul Hernando y Rodil Zalameda como vicepresidentes. El grupo trabajó estrechamente con expertos en derecho y tecnólogos para asegurar que el marco se alinee con los estándares legales y las tecnologías emergentes de IA.

Implicaciones para el poder judicial

La integración de IA en las operaciones judiciales se espera que simplifique procesos y mejore la eficiencia. Por ejemplo, la IA puede ayudar en la resumen de documentos, reduciendo el tiempo necesario para la investigación legal y permitiendo a los jueces enfocarse más en el razonamiento legal complejo en lugar de tareas administrativas.

No obstante, la implementación de IA en el poder judicial plantea preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de los datos. La Corte Suprema ha subrayado la necesidad de medidas de ciberseguridad sólidas para proteger información legal sensible. Además, es necesario garantizar que los sistemas de IA sean transparentes y que sus decisiones puedan ser auditadas y revisadas por jueces humanos.

Expertos en derecho han señalado que el uso de IA en el poder judicial no es único de Filipinas. Iniciativas similares se han llevado a cabo en otros países, como Estados Unidos y Reino Unido, donde la IA se utiliza para tareas como la gestión de casos y la investigación legal. Sin embargo, el enfoque de Filipinas se centra en un modelo centrado en el ser humano que prioriza consideraciones éticas e independencia judicial.

La resolución de la Corte Suprema establece un precedente para otras jurisdicciones que consideren el uso de IA en los sistemas legales. Proporciona un marco integral que equilibra el avance tecnológico con la preservación de la integridad judicial. A medida que la implementación de herramientas de IA avanza, el poder judicial necesitará evaluar continuamente su impacto y realizar ajustes necesarios para garantizar la equidad y la precisión en los procesos legales.

Con la creciente complejidad de los casos legales y la creciente demanda de procesos judiciales eficientes, el uso de IA en las operaciones judiciales representa un cambio significativo en la forma en que funciona el poder judicial. Este movimiento se espera que tenga implicaciones a largo plazo para la profesión legal, la educación legal y la percepción pública del sistema judicial.