Taipei, 27 de febrero — El gobierno de Taiwán condenó enérgicamente a Pekín por lo que describe como intimidación política contra funcionarios taiwaneses, tras un reporte que indicó que el sobrino del ministro del Interior Liu Shyh-fang tiene vínculos comerciales en China. El Ministerio del Interior (MOI) acusó al Partido Comunista Chino (PCC) de intentar crear un ‘efecto intimidatorio’ entre los servidores públicos.

Acusaciones y reacciones

El escándalo comenzó después de que un reporte publicado por el medio Ta Kung Pao, con sede en Hong Kong, afirmara el viernes que Liu había recibido donaciones políticas de su sobrino, Yen Wen-chun, quien ocupa cargos ejecutivos en tres empresas en China y supuestamente gana un salario elevado. El reporte describió a Liu como una ‘firme defensora de la independencia de Taiwán’ y la acusó de permitir que sus familiares se beneficien de negocios en China, mientras desincentiva las relaciones transfronterizas.

El portavoz del Ministerio del Interior, Maa Shyh-yuan, dijo que la cartera continuaría actuando conforme a la ley, cumpliendo con sus responsabilidades y defendiendo la democracia y el Estado de derecho en Taiwán. Maa no abordó directamente las acusaciones, enfatizando en cambio el compromiso del ministerio con sus responsabilidades.

En respuesta, el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán (TAO) de China, Chen Binhua, afirmó que la oficina estaba al tanto de las acusaciones y realizaba una investigación conforme a la ley. Dijo que quienes apoyan la independencia de Taiwán y sus familiares no están permitidos para beneficiarse de negocios en el continente mientras socavan las relaciones transfronterizas.

«Los apoyadores de la independencia de Taiwán, así como las empresas e individuos que respaldan a estos, que socavan la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán o dañan los intereses de los compatriotas de ambas orillas, serán severamente castigados», dijo Chen.

Impacto en las relaciones transfronterizas

El Consejo de Asuntos del Continente (MAC), la máxima autoridad taiwanesa para asuntos transfronterizos, afirmó que las acciones de Pekín intimidan a los taiwaneses involucrados en intercambios transfronterizos y socavan relaciones saludables. El consejo destacó que el gobierno apoya actividades transfronterizas normales, señalando que trabajar o invertir en China beneficia a las economías locales.

No obstante, el consejo advirtió que las amenazas de Pekín profundizan la desconfianza y el resentimiento públicos. Subrayó que cualquier intimidación por parte del gobierno chino es contraproducente para fomentar relaciones positivas entre ambas partes.

Mientras tanto, el principal partido de oposición, el Kuomintang (KMT), instó a las autoridades a iniciar de inmediato una investigación completa para aclarar los hechos y determinar si hubo influencia política involucrada. El secretario general del comité del KMT, Lin Pei-hsiang, dijo que las afirmaciones del reporte requieren aclaración, pero advirtió que, si son ciertas, podrían plantear serias preocupaciones sobre la seguridad nacional, transferencias indebidas de beneficios y influencia política.

Lin añadió que cualquier negociación con fuerzas extranjeras o flujo financiero sospechoso debe investigarse y que las mismas normas deben aplicarse a todos.

Llamado al respeto y la buena voluntad

Por otro lado, el diputado del Partido Popular de Taiwán (TPP), Li Chen-hsiu, dijo que, independientemente de si los taiwaneses están en Taiwán o trabajan en China, sus derechos legales y protecciones básicas deben respetarse. Instó a las autoridades del Partido Comunista Chino a mostrar mayor buena voluntad hacia el pueblo taiwanés.

El incidente ha reavivado preocupaciones sobre el trato que reciben los nacionales taiwaneses que trabajan en China, con algunos argumentando que las acciones de Pekín podrían disuadir la cooperación transfronteriza y los vínculos económicos. La situación destaca el equilibrio delicado entre intereses económicos y tensiones políticas en la región.

Mientras continúa la investigación, las implicaciones para las relaciones transfronterizas aún son inciertas. El incidente también podría influir en los desarrollos políticos futuros en Taiwán y China, especialmente a medida que las tensiones sobre el estatus de Taiwán siguen siendo un tema central en la geopolítica regional.