Emiratos Árabes Unidos está considerando congelar activos iraníes dentro de su territorio, una medida que podría amenazar miles de millones de dólares en activos iraníes y restringir significativamente el acceso de Teherán a sistemas financieros globales, según fuentes citadas por The Wall Street Journal. La posible acción indica un cambio económico y estratégico entre los dos países, que han sido durante mucho tiempo un canal financiero crucial para Irán, a pesar de las sanciones occidentales.

Impacto en las redes financieras iraníes

Si se implementa, el congelamiento de activos podría reducir significativamente la capacidad de Irán para acceder a divisas extranjeras y redes de comercio internacional. Emiratos Árabes Unidos ha sido históricamente un hub crucial para individuos e instituciones iraníes que buscan evadir sanciones occidentales, convirtiéndose así en una puerta vital para operaciones comerciales y financieras relacionadas con Irán. Los analistas advierten que tal medida podría ‘cortar una de las arterias económicas más importantes de Teherán’ al limitar el acceso a canales financieros globales.

Fuentes indican que funcionarios emiratíes ya han informado privadamente a representantes iraníes sobre las medidas potenciales. También se reporta que Emiratos Árabes Unidos está considerando pasos alternativos para interrumpir operaciones financieras ilegales vinculadas a Irán, incluyendo restricciones en casas de cambio locales y el congelamiento de activos de empresas fantasma operando en el extranjero y vinculadas a redes financieras iraníes.

Estas medidas se centrarían principalmente en cuentas vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), a la que los gobiernos occidentales acusan de operar redes financieras y logísticas extensas más allá de los límites de Irán. La IRGC ha sido el foco de sanciones internacionales, y las posibles acciones de Emiratos Árabes Unidos podrían aislarla aún más de los sistemas financieros globales.

Preocupaciones estratégicas más amplias

Emiratos Árabes Unidos también está considerando el secuestro de buques iraníes como parte de un esfuerzo más amplio para debilitar la ‘flota fantasma’ de Irán, que supuestamente utiliza para eludir sanciones y mantener sus exportaciones de petróleo. Esta medida añadiría otra capa de presión económica sobre Irán, que ha dependido en gran medida de los puertos y la infraestructura financiera de Emiratos Árabes Unidos para mantener sus actividades económicas a pesar de las restricciones internacionales.

Durante muchos años, Emiratos Árabes Unidos ha funcionado como un centro financiero clave para individuos e instituciones iraníes que buscan evitar sanciones occidentales, convirtiendo al país en una puerta esencial para operaciones comerciales y financieras vinculadas a Irán. El congelamiento potencial de activos representaría un cambio significativo en el rol de Emiratos Árabes Unidos como intermediario financiero para Irán.

Rechazo a la participación militar

El 3 de marzo, el portal de noticias Axios informó que Emiratos Árabes Unidos estaba considerando acciones militares contra Irán como respuesta a ataques con misiles y drones atribuidos a la República Islámica. Posteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores negó que Abu Dhabi hubiera tomado ninguna decisión para intervenir en el conflicto, afirmando que el país ha sufrido más de mil ataques, un número que supera el total dirigido a todos los otros estados objetivo combinados.

El ministerio añadió que ‘nuestras fuerzas armadas respondieron con profesionalismo y eficacia total’. Los funcionarios también enfatizaron que Emiratos Árabes Unidos no participa en el conflicto y no ha permitido que su territorio, aguas territoriales o espacio aéreo sean utilizados para ningún ataque contra Irán. Sin embargo, el gobierno subrayó que el país mantiene su derecho a la autodefensa.

La exploración reportada de medidas financieras y posibles acciones militares resalta el creciente tensión entre Emiratos Árabes Unidos e Irán, exacerbada por una serie de ataques atribuidos a Irán y el alineamiento cada vez mayor de Emiratos Árabes Unidos con potencias occidentales. A medida que la situación evoluciona, las implicaciones para la estabilidad regional y el comercio global podrían volverse cada vez más significativas.