Un terremoto de magnitud 7 sacudió el norte de Tíbet el jueves a las 10:33 p. m., causando 16 muertos y 32 heridos, según Xinhua, citando a la oficina de gestión de emergencias de la ciudad de Nagqu. El epicentro estuvo en un distrito de escasa población y gran altitud de Nagqu, a una profundidad de 10 kilómetros, según informó el Centro de Redes Sísmicas de China (CENC).

El temblor destruyó 339 viviendas y 20 corrales para ganado, según la oficina de medios de Nagqu. Más de 1.600 residentes locales fueron desplegados en esfuerzos de rescate, y se han enviado al lugar suministros como 1.000 unidades de vivienda prefabricada, 3.000 tiendas de campaña y ropa de invierno. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro a 119 millas al sureste de Nagqu.

Se activó una respuesta de emergencia ante desastres de nivel II, y las autoridades desplegaron policías y equipos de emergencia para construir tiendas para los desplazados. Aludes bloquearon carreteras en la región, dificultando las operaciones de rescate. Medios estatales locales publicaron videos mostrando a personas saliendo de sus hogares y buscando refugio en las calles o en sus automóviles.

Entre los heridos, 11 se encontraban en estado grave y 21 sufrieron heridas leves, según Xinhua.

El sismo es el más fuerte en China desde enero de 2024 y el más potente en la región en cinco años, según CCTV. Tíbet es una zona sísmicamente activa con una historia de terremotos devastadores. En 2010, un sismo de magnitud 7,1 en la provincia de Qinghai mató a al menos 2.698 personas. En enero de 2025, un terremoto de magnitud 6,2 en el condado de Tingri dejó 126 muertos.

El USGS registró una profundidad del terremoto de 11 millas, mientras que CENC lo situó en 6,2 millas. Una serie de réplicas menores de magnitud 3 y 4 se registraron en zonas aledañas tras el evento principal.

Los residentes locales informaron que los fuertes temblores los despertaron y que escucharon sus casas crujir. El temblor fue claramente sentido en la zona local, según CENC. La vulnerabilidad de la región ante desastres naturales y su historia de actividad sísmica resaltan los desafíos continuos para las comunidades en esta área remota y de gran altitud.