La Policía Central de Investigaciones de Tailandia arrestó a un sospechoso de 23 años por cargos de tráfico de personas y creación de material de abuso sexual infantil que involucraba a dos niños. La división contra el tráfico de personas realizó el arresto bajo mandamientos del tribunal provincial de Yasothon, según informaron las autoridades.

El hombre fue detenido el martes en una estación de servicio del distrito de Muang, en la provincia de Yasothon. Los investigadores se enfocaron en una cuenta en la plataforma de redes sociales X que compartía imágenes explícitas de menores y ofrecía acceso a un grupo privado de mensajería de pago. Ese grupo tenía más de 100 miembros, según las autoridades.

Trabajando junto con funcionarios locales de desarrollo social, la policía identificó a las víctimas: niños de 13 y 15 años. El sospechoso se reunió con ellos por separado. Primero se conectó con ellos en línea a través de aplicaciones de mensajería, luego los encontró en una fiesta de aldea. Desde allí, organizó reuniones donde cometió delitos contra ellos y grabó material para venderlo en el grupo privado, según la policía.

El sospechoso confesó los cargos. Los oficiales remitieron el caso a la División 3 de la división contra el tráfico de personas para procedimientos adicionales. La operación estuvo bajo la supervisión de líderes de alto rango de la Policía Central, incluido el coronel Pol. Nattasak Chawanasai, comisionado de la oficina, y el general Pol. Thatchai Pitaneelaboot, subdirector general de la policía nacional.

Las autoridades brindaron asistencia inmediata a los niños. Los funcionarios enfatizaron su compromiso para desmantelar redes en línea que explotan a menores. Tailandia ha intensificado sus esfuerzos contra estos delitos en los últimos años, con unidades especializadas que se centran en plataformas digitales donde operan los predadores.

El arresto resalta los peligros de las redes sociales para menores. La policía instó a los padres a vigilar la actividad en línea de sus hijos y reportar cuentas sospechosas. La provincia de Yasothon, en el noreste de Tailandia, rara vez ve casos de tráfico de alto perfil, lo que hace que esta operación sea notable para las autoridades locales.

Los investigadores continúan investigando a los miembros del grupo privado. No se han anunciado arrestos adicionales. El caso atrae atención en medio del esfuerzo de Tailandia por fortalecer las leyes sobre protección infantil y delitos digitales.