El rapero Macklemore fue eliminado del tour estadounidense del cantante británico Ed Sheeran tras criticar la guerra en Gaza y mostrar la bandera palestina durante un concierto el 4 de septiembre en East Rutherford, Nueva Jersey. Según múltiples fuentes, la decisión de retirar a Macklemore fue influenciada por Robert Kraft, de 85 años, dueño de los New England Patriots y del estadio Gillette, quien habría llamado directamente a Sheeran y amenazado con cancelar el concierto si Macklemore seguía como telonero. El movimiento generó una reacción en cadena, con otros artistas como Finneas, Lukas Graham, Aaron Rowe y Beoga también retirándose del tour en solidaridad.

Emergen filantropía y donaciones

Tras la controversia, Macklemore anunció en redes sociales que donaría su tarifa de 1 millón de dólares a seis organizaciones que apoyan a los palestinos; el rapero también pidió públicamente a Robert Kraft que duplicara la donación y la dirigiera hacia ayuda humanitaria en Palestina. Kraft respondió anunciando una donación propia de 2 millones de dólares. Según Kraft, la idea de donar le fue sugerida anteriormente por Ed Sheeran, quien buscaba crear una coalición más amplia entre dueños de estadios para apoyar esfuerzos humanitarios en la región. “Nuestro objetivo es seguir colaborando y construyendo puentes”, escribió Kraft en redes sociales.

Implicaciones políticas y culturales

La participación de Kraft en la decisión de eliminar a Macklemore mostró el alcance de su influencia más allá del deporte; con una fortuna estimada en 15.200 millones de dólares según Forbes, Kraft ha sido durante mucho tiempo un actor importante en la política y filantropía estadounidenses. Sus acciones, según Ynetnews, reflejan un enfoque creciente en combatir el antisemitismo y apoyar a Israel, una postura que también ha moldeado sus relaciones políticas, incluyendo con el ex presidente Donald Trump. Kraft destacó que ha respaldado proyectos destinados a empoderar a jóvenes palestinos e israelíes para colaborar en iniciativas empresariales y sociales.

Mayor rechazo y figuras públicas toman posición

La controversia atrajo rápidamente atención más amplia, con el ex miembro de Pink Floyd Roger Waters criticando públicamente a Ed Sheeran en Instagram; Waters llamó a Sheeran un “imbécil” por no apoyar públicamente a artistas que se pronuncian sobre la guerra en Gaza. Elogió a Macklemore como uno de los “personas correctas” que hacen lo “correcto”. Según VOI.ID, los comentarios de Waters dieron más impulso al creciente rechazo contra Sheeran, quien finalmente emitió una declaración pública en Instagram aclarando que la decisión de eliminar a Macklemore fue tomada por los organizadores del tour, no por él mismo.

Mientras tanto, el incidente se ha visto como una señal del creciente influjo del movimiento BDS (boicot, desinversión y sanciones) en los sectores culturales y del entretenimiento. A medida que más artistas y figuras toman posiciones públicas sobre el conflicto, la controversia por la eliminación de Macklemore se ha convertido en un punto focal de un debate más amplio sobre libertad de expresión, influencia corporativa y responsabilidad humanitaria en la industria musical.