Unitree Robotics, cuyo nombre oficial es Yushu Technology Co Ltd, debutó en el Star Market de Shanghái el miércoles; sus acciones cerraron con un aumento superior al 460%, una señal clara de la confianza de los inversores en el potencial de la empresa. Las acciones se ofrecieron a 150,80 yan (16,50 libras; 22,36 dólares) y cerraron a 845 yanes, reflejando un aumento significativo en su valor.

El papel de Unitree en las ambiciones robóticas de China

La cotización de Unitree marca un hito importante en el esfuerzo de Pekín por liderar la industria global de robots. Fundada en 2016, la empresa se ha convertido en un actor clave en el sector, fabricando dispositivos que van desde sensores y brazos automatizados hasta robots de cuatro patas y humanoides. El año pasado, Unitree entregó más de 5.500 robots humanoides, impulsado por el creciente interés en la tecnología robótica avanzada.

Según el periódico estatal China Daily, el número de empresas chinas de robótica aumentó más del triple entre 2020 y 2024, mientras que el gobierno considera la robótica una prioridad estratégica, con el objetivo de usar esta tecnología para abordar retos como el envejecimiento de la población y la escasez de mano de obra. Fei Qin, profesor asociado de la Universidad de Bath, señaló que los robots podrían ofrecer una solución a estos problemas al realizar tareas que normalmente son realizadas por trabajadores humanos.

Rendimiento financiero y posición de mercado de Unitree

Unitree ha logrado rentabilidad, obteniendo una ganancia neta de 278 millones de yanes en 2025, destacándose en el sector como una de las pocas empresas rentables. La empresa compite con jugadores globales ofreciendo funciones similares a precios más bajos: por ejemplo, los perros robot de Unitree empiezan en 2.700 dólares, una fracción del precio de unos 70.000 dólares del robot Spot de Boston Dynamics.

Harold Soh, investigador de la Universidad Nacional de Singapur, señaló que, aunque los robots fabricados en EE.UU. suelen tener software más amigable para el usuario, la ventaja de precio de fabricantes chinos como Unitree es difícil de ignorar. El modelo G1 de Unitree, un robot humanoide de tamaño infantil, se vende a 13.500 dólares y ha estado disponible desde 2024.

Los robots de la empresa llamaron ampliamente la atención en febrero cuando realizaron movimientos de artes marciales durante el Festival de Primavera de China; la transmisión en vivo de la presentación demostró las capacidades tecnológicas de la empresa y captó la imaginación del público. David Hsu, investigador en robótica, dijo que la actuación fue una indicación del creciente protagonismo de la industria.

Interés de los inversores y perspectivas futuras

El debut bursátil de Unitree se considera un termómetro para el sector de robots humanoides. Jack Pearson, de la firma de inversión RoboStrategy, señaló que la cotización ofrece a los inversores una rara oportunidad de participar en un mercado en crecimiento y podría establecer un referente para otros fabricantes. El éxito de la oferta pública inicial (IPO) de Unitree también marca un punto de inflexión para el sector de robótica en China, ya que se produce en medio de restricciones estadounidenses sobre la importación de robots fabricados en el extranjero.

La cotización de Unitree sigue a la de su rival menor, UBTech Robotics, en la bolsa de Hong Kong en 2021, mientras que UBTech recientemente presentó lo que la prensa estatal china describe como un robot “hiperrealista” diseñado para brindar apoyo emocional y facilitar interacciones cotidianas. Se espera que más fabricantes de robots, como Leju Robotics y AgiBot, sigan el ejemplo con cotizaciones bursátiles en los próximos meses.

A pesar del optimismo, algunos expertos han expresado preocupaciones sobre las aplicaciones prácticas de los robots humanoides fuera de entornos industriales y comerciales. Soh señaló que los robots aún están años lejos de ser efectivos en hogares, ya que los desarrolladores deben abordar problemas como la duración de las baterías, las garantías de privacidad y la fiabilidad. Inicialmente, el mercado se espera que se enfoque en robots en fábricas y hospitales.

La competencia entre EE.UU. y China en robótica y IA se ha intensificado; en julio, la administración de Trump anunció una prohibición sobre nuevos robots humanoides y de cuatro patas fabricados en China por cuestiones de seguridad nacional. Pekín rechazó la medida, acusando a Washington de politizar asuntos comerciales; EE.UU. también ha impuesto restricciones a otras tecnologías chinas, incluidos modelos de IA y vehículos eléctricos.

Christine Wan, de la Peterson Institute for International Economics, señaló que las empresas chinas se están integrando cada vez más en la fabricación global, lo que dificulta que otros países reduzcan su dependencia de proveedores chinos. Mientras tanto, empresas estadounidenses como Amazon y Tesla anunciaron planes para usar robots humanoides en sus operaciones. Musk reveló planes para producir robots Optimus en la planta de Tesla en California, mientras que Boston Dynamics espera desplegar máquinas similares a humanos en las fábricas de Hyundai en dos años.