Según la Oficina Meteorológica, el verano de 2026 fue el más cálido en el Reino Unido, con una temperatura media de 16.5C; Este verano récord siguió al de 2025, ambos los más cálidos desde que se iniciaron los registros en 1884. En Inglaterra, la temperatura máxima de 38.1C (100.1F) se registró en los Jardines de Kew, Londres, el 13 de agosto, superando récords anteriores; El verano de 1976, famoso por su calor, ahora ocupa el séptimo lugar en la lista de los más cálidos.

Ondas de calor y preocupaciones sanitarias

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido informó que se estiman 2.877 muertes durante las olas de calor de mayo y junio. Un estudio de científicos de la Oficina Meteorológica indicó que el calor récord del verano fue aproximadamente 130 veces más probable debido al cambio climático inducido por el hombre. La ministra de Transición Climática, Katie White, describió el calor como un ‘duro recordatorio’ de la crisis climática y sus efectos en la vida cotidiana, destacando la presión sobre los sistemas sanitarios, la agricultura y los servicios de emergencia durante las olas de calor.

Ante el calor extremo, la Oficina Meteorológica emitió una alerta roja por calor para gran parte de Inglaterra central y sur, así como para Gales. Esta fue solo la segunda alerta de este tipo en la historia del Reino Unido, la primera en julio de 2022, cuando las temperaturas superaron los 40C (104F). Mark Sidaway, subdirector de pronósticos de la Oficina Meteorológica, advirtió sobre los impactos severos y significativos de la ola de calor, incluyendo riesgos para la salud de las poblaciones vulnerables.

Impactos regionales y perturbaciones en los viajes

El calor afectó significativamente a los viajes, con la clausura de muchas escuelas en Inglaterra y la cancelación de servicios ferroviarios; Eurostar canceló cuatro trenes entre Londres y París debido a las condiciones climáticas adversas esperadas. La ola de calor también impactó otras partes de Europa, con el Ministerio de Salud de Italia declarando una alerta roja por calor en 16 ciudades, incluyendo Milán y Roma. En Francia, se registró el día y la noche más cálida de la historia, con temperaturas de 44.3C en Pissos y 36C en París.

Dentro del Reino Unido, la Oficina Meteorológica pronosticó temperaturas de hasta 39C en Londres y el sur de Inglaterra, con el pico de la ola de calor esperado el 13 y 14 de agosto. Las condiciones se esperaban que mejoraran el viernes, según la Oficina Meteorológica — En Gales, las temperaturas alcanzarían hasta 35C — La ola de calor también provocó una reducción en los servicios ferroviarios y un llamado a evitar los viajes no esenciales.

Duración de la sequía y preocupaciones climáticas a largo plazo

Aunque los impactos inmediatos de la ola de calor de 2026 fueron significativos, los expertos advierten de desafíos a largo plazo; El Grupo Nacional de Sequía señaló que las condiciones de sequía persistieron en muchas partes del Reino Unido y advirtió que podrían durar hasta 2026. Helen Wakeham, presidenta del Grupo Nacional de Sequía, subrayó la necesidad de lluvias continuas para garantizar la recuperación de fuentes de agua como ríos, embalses y acuíferos. A pesar de las lluvias recientes, el grupo señaló que se necesitan muchas más para evitar una sequía prolongada.

El doctor Will Lang de la Oficina Meteorológica destacó las preocupaciones sobre la sequía, señalando que la primavera de 2025 fue la más seca en 132 años y que el verano fue el más cálido de la historia. Él enfatizó que sin lluvias sostenidas y generalizadas, una recuperación estable de la sequía sigue siendo incierta. Aunque septiembre registró lluvias por encima del promedio en muchas regiones, octubre (hasta el 28) solo registró el 77% del promedio de lluvia; Las variaciones regionales fueron significativas, con el noroeste registrando el 190% del promedio de lluvia, mientras que el este registró el 100%.

Expertos y funcionarios han llamado a tomar medidas urgentes para abordar los crecientes impactos del cambio climático, incluyendo la inversión en sistemas sanitarios resistentes al clima y la aceleración de las acciones climáticas. El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó la necesidad de que los líderes prioricen estas inversiones y mitiguen los factores que impulsan la crisis climática.