Afganistán ha lanzado una ‘operación a gran escala’ contra posiciones del ejército paquistaní, según el Talibán, en respuesta a recientes ataques de Islamabad que dejaron al menos 18 muertos. El ataque ocurrió a finales de la tarde del jueves en la frontera compartida, con funcionarios del Talibán afirmando que ‘numerosos’ soldados paquistaníes murieron y algunos fueron capturados en la ofensiva.
Escalada de enfrentamientos tras ataques aéreos
La operación se lanzó alrededor de las 20:00 hora local (15:30 UTC) del jueves, según el portavoz militar del Talibán, Mawlawi Wahidullah Mohammadi. El grupo acusó a Pakistán de violaciones reiteradas de la frontera y ‘insurgencia por parte de círculos militares paquistaníes’, lo que motivó ataques preventivos contra centros y instalaciones militares a lo largo de la frontera.
El ministerio de información de Pakistán respondió afirmando que el ‘fuego no provocado’ fue respondido con ‘una respuesta inmediata y efectiva por parte de las fuerzas de seguridad paquistaníes’. El ministerio afirmó que hubo bajas elevadas en el lado afgano, con múltiples posiciones y equipos destruidos. Un comunicado compartido en X indicó que Pakistán tomaría ‘todas las medidas necesarias’ para garantizar su integridad territorial y la seguridad de sus ciudadanos.
Acción retributiva tras ataques aéreos
La escalada más reciente sigue a los ataques aéreos de Islamabad en Afganistán a principios de esta semana. El Talibán dijo que los ataques objetivo siete campamentos y refugios acusados de albergar a militantes cerca de la frontera, vinculados con recientes atentados suicidas en Pakistán. Kabul había advertido previamente de una acción retributiva ‘en el momento adecuado’ tras los ataques.
Pakistán dijo que atacó los campamentos tras una serie de atentados suicidas, incluyendo un ataque contra una columna militar que dejó a varios soldados muertos. Sin embargo, el Talibán acusó a Islamabad de atacar casas civiles y una escuela religiosa, con mujeres y niños entre los muertos en los ataques.
El portavoz principal del Talibán, Zabihullah Mujahid, escribió en X que los ataques fueron una respuesta a ‘violaciones reiteradas de la frontera y la insurgencia de círculos militares paquistaníes’. También enfatizó que ‘se lanzaron operaciones preventivas a gran escala contra centros y instalaciones militares paquistaníes’ a lo largo de la frontera.
Escalada en medio de un tenuous ceasefire
El intercambio de fuego ocurre tras que los dos países acordaran un tenuous ceasefire en octubre, tras mortales enfrentamientos transfronterizos. Sin embargo, los combates continúan pese al acuerdo. El ceasefire fue negociado para aliviar las tensiones tras meses de violencia intensificada, incluyendo ataques del Talibán paquistaní, que el grupo talibán es acusado de apoyar.
Pakistán fue un importante apoyador del Talibán tras su expulsión en 2001 tras una invasión liderada por Estados Unidos. Las relaciones entre los dos países se han deteriorado en los últimos años, con Islamabad acusando al Talibán de brindar un refugio seguro al Talibán paquistaní, que ha llevado a cabo al menos 600 ataques contra las fuerzas paquistaníes en el último año, según el Proyecto de Datos de Lugar y Eventos de Conflictos Armados.
Los dos países comparten una frontera montañosa de 1.600 millas (2.574 km), que ha sido históricamente un punto de conflicto. Los últimos enfrentamientos amenazan con agravar aún más la inestabilidad en la región, donde ambos países ya luchan con desafíos de seguridad interna y dificultades económicas.
Analistas advierten que la violencia renovada podría interrumpir la estabilidad regional y agravar aún más las ya tensas relaciones entre Afganistán y Pakistán. La situación sigue siendo altamente volátil, sin vislumbrar un fin claro al ciclo de retaliaciones y contrarretaliationes a lo largo de la frontera disputada.
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