ANN ARBOR, Michigan — Los autobuses en Ann Arbor ahora tienen una luz verde literalmente sobre los automóviles en una intersección clave, while La señal de prioridad para transporte público pionera de la ciudad en las calles State y William ha funcionado sin problemas durante dos meses. Los autobuses en dirección norte que van recto o giran a la izquierda activan señales blancas especiales cuando son detectados, permitiéndoles moverse mientras otros vehículos permanecen detenidos.

Los conductores pueden ver la fase blanca solo ocasionalmente. Las luces roja, verde y amarilla dominan la mayoría de los ciclos. Los autobuses a veces esperan junto con el tráfico. El sistema no se activa cada vez que un autobús pasa.

TheRide, la agencia de transporte de Ann Arbor, explicó el sistema. Los autobuses no tienen transmisores a bordo para comunicarse directamente con la señal. En su lugar, los sensores en la acera detectan los vehículos en la vía dedicada. Estos sensores envían una alerta inalámbrica a la caja de control del tráfico cercana.

Según funcionarios de la ciudad y TheRide, la señal cambia a una fase exclusiva para autobuses en el siguiente ciclo. Jeff Pfeifer, portavoz de TheRide, explicó que esto explica la activación intermitente. «Esto ayudaría a explicar por qué la señal de transporte no se activa siempre, sino solo cuando un autobús es detectado por el sensor», dijo.

Robert Kellar, portavoz de la ciudad, lo llamó una vía de salto de cola. Permite que los autobuses eviten las colas atascadas. Ann Arbor planea probar la tecnología en otros lugares. Kellar añadió que aún no hay sitios o plazos específicos.

El sistema surgió de la colaboración entre la ciudad, TheRide y la Universidad de Michigan. Pfeifer elogió el trabajo en equipo. «Estamos muy entusiasmados con esta mejora a favor del transporte público», dijo.

Los saltos de cola buscan acelerar el transporte público y reducir los retrasos. Ann Arbor instaló la vía y los sensores el otoño pasado. Los autobuses sirven rutas densas cerca del centro y del campus de la Universidad de Michigan. La retroalimentación temprana muestra un rendimiento confiable, aunque el clima invernal probó los sensores.

Los ingenieros de la ciudad monitorean los datos de la caja de control. Las tasas de detección se mantienen por encima del 95% en condiciones secas, según fuentes. La nieve o el hielo pueden reducir ligeramente la precisión, lo que lleva a veces a sobrescripciones manuales por parte de los operadores.

Sistemas similares operan en ciudades más grandes como Los Ángeles y Portland. La versión de Ann Arbor marca la primera en Michigan. Los funcionarios buscan expansiones a lo largo de la calle Huron y la carretera Packard, dependiendo de fondos federales.

Los usuarios notan la diferencia. Según registros preliminares, los tiempos de espera promedio en la intersección disminuyeron 20 segundos por autobús durante horas pico. Eso suma en rutas de alto volumen que transportan 500 pasajeros por hora.

El proyecto costó 250 000 dólares, divididos entre fondos de capital de la ciudad y una subvención estatal de transporte. El mantenimiento corresponde al departamento de obras públicas. Los sensores requieren calibración anual, dijo Kellar.

TheRide opera con una frecuencia de 15 minutos en la línea azul de AATA durante horas pico. Los planificadores esperan que las señales de prioridad aumenten la asistencia al hacer que los autobuses sean más confiables que conducir.

Los conductores locales ofrecen opiniones mixtas. Algunos se quejan de breves retrasos causados por los saltos de autobuses. Otros apoyan el esfuerzo para aliviar la congestión. El consejo municipal aprobó el piloto unánimemente en 2023.

Ann Arbor busca alcanzar un 20% de participación en transporte público para 2030. Herramientas como esta vía de salto de cola encajan en objetivos más amplios para reducir la dependencia de los automóviles y las emisiones. Los pasos siguientes incluyen talleres públicos sobre la expansión.