Apple ha presentado una demanda contra OpenAI, acusando a la empresa de inteligencia artificial de robo de secretos industriales mediante ex empleados. La demanda. Presentada el 5 de abril de 2025, nombra a los ex empleados de Apple Chang Liu y Tang Tan como acusados, junto con OpenAI y io Products, según informó un portavoz de Apple a 9to5Mac.
Alegaciones y ex empleados
Apple alega que Liu y Tan robaron secretos industriales durante su tiempo en la empresa y los transmitieron a OpenAI para beneficio de sus operaciones — Chang Liu, ingeniero eléctrico senior del sistema de Apple durante ocho años, dejó la empresa en enero de 2026 para unirse a OpenAI. Tang Tan. Quien ocupó el cargo de vicepresidente de diseño de productos en Apple, se retiró en febrero de 2024 para trabajar con Jony Ive.
Los esfuerzos de hardware de OpenAI están liderados por Jony Ive, ex director de diseño de Apple — OpenAI adquirió la startup de Ive, io, en un acuerdo de 6.500 millones de dólares el año pasado. Según 9to5Mac, la adquisición incluyó a más de 50 ingenieros, desarrolladores y otros empleados.
Respuesta legal y corporativa
La demanda de Apple subraya la importancia de proteger la propiedad intelectual y la integridad de tecnologías no lanzadas. La empresa afirma que ha encontrado “pruebas significativas” de mala conducta por parte de individuos en OpenAI y está tomando “todos los pasos adecuados” para defender sus innovaciones. Un portavoz de Apple declaró: “Siempre defendiremos el trabajo duro y las innovaciones de nuestros equipos”.
Hasta ahora, OpenAI no ha emitido una declaración oficial sobre las acusaciones, aunque la empresa ha enfrentado críticas previas sobre sus prácticas de contratación y la posibilidad de conflictos de interés, especialmente con contrataciones destacadas como la de Jony Ive.
Implicaciones legales y de mercado más amplias
Aunque la demanda se centra en secretos industriales y ex empleados, refleja tensiones más amplias en la industria tecnológica sobre propiedad intelectual, movilidad de empleados y desarrollo de inteligencia artificial. Disputas similares han surgido en otros sectores, como el de videojuegos, donde Krafton demanda a Garena, Apple y Google por acusaciones de infracción de derechos de autor relacionadas con el juego Free Fire. Ese caso ilustra los desafíos que enfrentan las empresas al proteger contenido original y elementos de diseño en mercados digitales.
El caso Apple-OpenAI podría establecer precedentes legales sobre cómo se manejan los secretos industriales en el espacio de la IA, especialmente a medida que las empresas invierten fuertemente en tecnologías propietarias. El resultado podría influir en cómo las compañías abordan las salidas de empleados, los acuerdos de no competencia y la colaboración entre industrias.
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