El Congreso argentino aprobó una ley impulsada por el presidente de derecha, Javier Milei, que autoriza la minería en áreas glaciales y de permafrost, generando indignación entre ambientalistas. La enmienda a la ‘Ley de Glaciares’, ya aprobada por el Senado en febrero, facilitará la extracción de metales como el cobre, el litio y la plata en zonas congeladas de las montañas andinas.

Votación legislativa y reacción pública

La Cámara de Diputados. La casa baja del Congreso argentino. Aprobó la enmienda con 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones, tras casi 12 horas de debate. Los ambientalistas afirman que los cambios legislativos debilitarán las protecciones para fuentes de agua importantes, and Miles de personas protestaron frente al Parlamento el miércoles, en una manifestación marcada por escaramuzas aisladas con la policía. Algunos portaron pancartas con lemas como ‘El agua es más valiosa que el oro’ y ‘Un glaciar destruido no se puede restaurar’.

Detenciones y retórica política

Siete activistas de Greenpeace fueron detenidos al inicio del día tras escalar una estatua fuera del Parlamento y desplegar una pancarta que instaba a los legisladores a ‘no traicionar al pueblo argentino’. La aprobación de la enmienda representa un nuevo triunfo para Milei, quien impulsó leyes laborales más laxas en febrero, a pesar de repetidas protestas en las calles. Nicolás Mayoraz. Diputado del partido gobernante La Libertad Avanza de Milei, aseguró a los legisladores que es posible combinar ‘protección ambiental y desarrollo sostenible’.

Preocupaciones científicas e impacto ambiental

Flavia Broffoni. Activista ambiental. Dijo después de la protesta: ‘La ciencia es clara… no hay absolutamente ninguna posibilidad de crear lo que llaman una ‘mina sostenible’ en un entorno periglacial’. Según un inventario de 2018. Argentina tiene casi 17,000 glaciares o rocas glaciales, una mezcla de roca y hielo. En el noroeste, donde se concentra la minería, las reservas glaciales han disminuido en un 17% en la última década, principalmente debido al cambio climático, según el Instituto Argentino de Investigación de la Nieve, Glaciología y Ciencias Ambientales.

Milei, un radical del libre mercado que no cree en el cambio climático antropogénico, afirma que la ley es necesaria para atraer proyectos mineros a gran escala. Argentina es un importante productor de litio, esencial para los sectores tecnológicos y de energía verde a nivel mundial. El Banco Central de Argentina ha estimado, basándose en pronósticos de la industria, que el país podría triplicar sus exportaciones mineras para 2030. Milei ha argumentado que: ‘Los ambientalistas preferirían que nos murieramos antes que tocar algo’.

Los partidarios de la ley argumentaron que aclararía ambigüedades en la ley vigente, de 2010, sobre qué áreas periglaciales, es decir, zonas en los bordes de los glaciares, podrían desarrollarse económicamente. ‘Queremos certeza legal, queremos definiciones claras’, dijo Michael Meding, director general del proyecto minero de cobre Los Azules en la provincia de San Juan.

Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientales, dijo que el cambio en la legislación amenaza el suministro de agua para el 70% de los argentinos. Según la ley vigente, un cuerpo científico designa los glaciares y entornos periglaciales protegidos. La nueva legislación otorgaría a las provincias individuales más poder para decidir qué áreas necesitaban protección y cuáles podrían explotarse con fines económicos.

Ha sido respaldada por los gobernadores de provincias andinas del norte con sectores mineros fuertes, como Mendoza, San Juan, Catamarca y Salta. La aprobación de la ley de minería en glaciares representa un cambio significativo en la política ambiental argentina, con implicaciones importantes tanto para la economía como para el paisaje natural. Mientras continúa el debate, el impacto de esta legislación en los glaciares y recursos hídricos de Argentina sigue siendo una preocupación crítica para ambientalistas y científicos.