La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles una resolución destinada a limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump en Irán, marcando el primer rechazo significativo y bipartidista a las acciones militares de su administración. La medida aún requiere la aprobación del Senado, controlado por los republicanos, donde se presentó una resolución similar en mayo, pero aún no se ha sometido a un voto en el pleno. Incluso si se aprueba, la resolución es poco probable que evite por completo la acción militar contra Irán.

Desacuerdo republicano y apoyo demócrata

La resolución contó con el apoyo de un pequeño pero significativo grupo de republicanos en la Cámara, incluyendo a Thomas Massie, Brian Fitzpatrick, Tom Barrett y Warren Davidson, quienes se unieron a los demócratas para impulsar la medida. El representante republicano Tom Barrett, de Michigan, defendió su voto afirmando: “El Congreso es quien declara la guerra, algo de lo que ciertamente debemos ser protectores”. Barrett añadió que estaba dispuesto a aceptar posibles represalias por parte de la administración de Trump por actuar según su conciencia.

El representante Gregory Meeks, líder demócrata en la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, calificó la votación como “un rechazo bipartidista significativo de la guerra ilegal y costosa de Trump en Irán y el primer paso hacia su fin definitivo”. Meeks argumentó que la guerra de Trump no había logrado sus objetivos declarados, mientras aumentaba los precios del combustible en el país y complicaba los esfuerzos diplomáticos para abordar el programa nuclear de Irán.

Tensiones diplomáticas globales y preocupaciones geopolíticas

Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto permanecen en un limbo. Trump afirmó que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han ido “muy bien”, pero el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, indicó que no ha habido “ningún progreso significativo” en los últimos días. Araghchi enfatizó que cualquier alto el fuego debe incluir también a Líbano, donde Israel y Líbano acordaron recientemente un cese al fuego condicionado a que Hezbolá deje de disparar y retire a sus operativos del sur del Líbano. Araghchi añadió que las fuerzas israelíes también deben retirarse de Líbano para que la guerra termine.

El senador John Cornyn y otros líderes republicanos expresaron preocupaciones por la designación de Bill Pulte, un funcionario de finanzas inmobiliarias, como director interino de inteligencia de Estados Unidos. Cornyn afirmó que no veía evidencia de la idoneidad de Pulte para el cargo, y John Thune, líder republicano en el Senado, dijo que el país no necesitaba un director que pudiera ser “usado como un arma”. Pulte, quien no tiene experiencia previa en inteligencia, supervisará la inteligencia estadounidense en un período marcado por tensiones globales, incluyendo la guerra en Irán, la invasión de Ucrania por parte de Rusia y el creciente influjo de China.

Tensiones económicas y comerciales con socios globales

En el frente económico, Estados Unidos está considerando nuevas tarifas bajo la ley comercial 301, con Japón entre los 60 países objetivo por presuntos esfuerzos insuficientes contra el trabajo forzado. La Oficina de Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) anunció la propuesta, pero aún no ha establecido un cronograma; Se aceptarán comentarios públicos antes de una audiencia en julio, donde se considerarán decisiones finales sobre la implementación de tarifas y exenciones. La posibilidad de nuevas tarifas añade preocupaciones diplomáticas y podría impactar las relaciones comerciales globales.