El primer ministro canadiense, Mark Carney, respaldó públicamente las acciones militares de EE.UU. contra Irán, señalando que el país no ha desmantelado su programa nuclear ni dejado de apoyar a grupos insurgentes. El comunicado, emitido durante una visita oficial a Mumbai, indicó un fuerte respaldo al reciente ataque de EE.UU. contra Irán, lanzado en respuesta a amenazas percibidas para la seguridad global.

Escalada de tensiones regionales y cierres de espacio aéreo

Los ataques aéreos, supuestamente llevados a cabo por EE.UU. e Israel, provocaron cierres generalizados del espacio aéreo en el Medio Oriente y partes de Europa. Países como Irán, Irak, Israel, Siria, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos anunciaron cierres parciales o completos de su espacio aéreo tras los ataques.

La Organización de Aviación Civil de Irán confirmó el cierre total del espacio aéreo del país, indicando que permanecería cerrado hasta nuevo aviso. La ministra de Transporte de Israel, Miri Regev, anunció que el espacio aéreo del país estaba cerrado a los vuelos civiles. Qatar, Irak y los Emiratos Árabes Unidos también anunciaron cierres temporales del espacio aéreo, mientras que Siria cerró parte de su espacio aéreo del sur durante 12 horas.

Las cancelaciones de vuelos se extendieron a importantes aerolíneas, entre las afectadas figuran Air France, Air India, Turkish Airlines y Lufthansa. Según el sitio web de seguimiento de vuelos FlightAware, más de 11.200 vuelos se retrasaron a nivel mundial, y más de 1.000 se cancelaron hasta las 12:30 GMT.

Interrupciones globales en el transporte aéreo y caos en el viaje

Air India suspendió todos los vuelos hacia destinos del Medio Oriente, mientras que Pakistan International Airlines detuvo los servicios a varios países del Golfo Pérsico. Turkish Airlines suspendió los vuelos a 10 países del Medio Oriente, incluyendo Líbano, Siria, Irak y Jordania, con cancelaciones que durarán hasta el 2 de marzo.

Air France canceló sus vuelos a Dubai, Riad y Beirut para el sábado, y también suspendió los vuelos a Tel Aviv hasta el domingo. British Airways dejó de operar a Tel Aviv y Bahrein hasta el 4 de marzo, mientras que Swiss International Air Lines detuvo todos los vuelos a Tel Aviv hasta el 7 de marzo.

Lufthansa, la aerolínea alemana, canceló sus vuelos a y desde Tel Aviv, Beirut, Ammán, Erbil y Teherán hasta el 7 de marzo. La aerolínea también suspendió los servicios a Dubai y Abu Dabi hasta el domingo. Norwegian Airlines suspendió los vuelos a Dubai hasta el 4 de marzo, indicando que reevaluaría la situación posteriormente.

Posición de Canadá y implicaciones regionales

Las declaraciones de Carney reflejan una alineación más amplia con la política de EE.UU. sobre Irán, a pesar de los esfuerzos diplomáticos para desescaladar las tensiones. El líder canadiense destacó que Irán no ha desmantelado completamente su programa nuclear, detenido las actividades de enriquecimiento o terminado su apoyo a grupos insurgentes en la región.

Según el comunicado de Carney, Canadá apoya las acciones de EE.UU. para evitar que Irán adquiera armas nucleares y para contener las amenazas de su régimen a la paz internacional. Esta postura sigue una serie de esfuerzos diplomáticos y militares entre EE.UU. e Irán en la última década, incluyendo la retirada de EE.UU. del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA) en 2018 y las sanciones posteriores.

Los analistas sugieren que el respaldo de Canadá podría fortalecer la presión militar de EE.UU. sobre Irán, potencialmente aumentando la inestabilidad regional. El impacto inmediato de los cierres de espacio aéreo y las cancelaciones de vuelos ha interrumpido el viaje de miles de pasajeros, muchos de los cuales quedaron varados o tuvieron que modificar sus planes de viaje.

Los cierres también han afectado a la economía global, con posibles efectos en el comercio y el turismo en el Medio Oriente. Las aerolíneas han advertido de interrupciones continuas, con algunas suspendiendo servicios durante varios días según la situación de seguridad que evolucione.

A medida que la situación se desarrolla, la comunidad internacional observa atentamente posibles acciones militares adicionales o iniciativas diplomáticas que puedan desescaladar la crisis. Los próximos días serán críticos para determinar si las tensiones actuales llevarán a un conflicto regional más amplio o a un nuevo impulso hacia el diálogo.