Nueva York — Jueces de Maryland, Kansas y Nueva Jersey instaron a reformas legales el 9 de febrero de 2011 para proteger los juicios con jurado frente a los riesgos del acceso ubicuo a internet y redes sociales. En la conferencia LegalTech 2011, organizada por ALM, el panel ‘Por qué la industria legal debe cambiar y abrazar la tecnología’ expuso cómo los smartphones y plataformas en línea socavan la integridad de los procesos.
El juez retirado de la Corte de Circuito de Howard County, Maryland, Dennis M. Sweeney, dirigió el debate. Detalló amenazas de jurados que realizan búsquedas web no autorizadas, publican en redes sociales y comparten deliberaciones vía microblogs. ‘Las comunicaciones inalámbricas y el internet intersectan con la necesidad de juicios justos de formas peligrosas’, declaró el juez Sweeney, según asistentes. Sus opiniones coinciden con un artículo reciente que escribió para el Journal of the Maryland Bar Association.
El juez Sweeney señaló necesidades cotidianas de los jurados, como coordinar horarios familiares, pagar facturas o gestionar trabajo, que exigen el uso de dispositivos. Sin embargo, este acceso abre puertas a información externa no presentada en corte. Los jurados, apuntó, acceden ahora a vastos recursos web con un clic, desde Google Maps con datos obsoletos hasta afirmaciones desacreditadas como el vínculo vacuna MMR-autismo.
Las redes sociales agravan el problema. Estas plataformas permiten fugas bidireccionales desde las salas de jurado. Los jurados podrían publicar actualizaciones inocentes o contactar extraños, violando la confidencialidad. Tales acciones contaminan veredictos y exponen a participantes a riesgos, según el juez Sweeney. Se preguntó si los tribunales deben revisar perfiles de Facebook, Twitter y LinkedIn de posibles jurados durante el voir dire.
El juez distrital de EE.UU. David J. Waxse, de Kansas, y el exjuez magistrado de EE.UU. Ron Hedges integraron el panel. Coincidieron en que las instrucciones a jurados resultan insuficientes contra hábitos arraigados. Los jurados aportan experiencias vitales a las deliberaciones, lo cual se espera. Pero investigaciones específicas sobre el caso cruzan la línea, sobre todo en lugares conocidos donde el conocimiento local incita consultas.
Los panelistas debatieron equilibrios entre privacidad y derechos a juicio justo. ¿Deben jueces o abogados ver redes sociales en audiencia pública? ¿Qué pasa con sitios de citas o ‘culpa por asociación’ en redes amplias? Un jurado vinculado a un excompañero con opiniones extremas podría enfrentar escrutinio. El juez Sweeney reflexionó sobre penas como nulidad de juicios por mentiras reveladas en línea.
Abundan ejemplos. Publicaciones ingenuas rompen el secreto; otras delatan prejuicios, desde sesgos abiertos como ‘todos los policías mienten’ hasta inclinaciones sutiles en feeds. Entradas de diarios o chats telefónicos, antes privados, ahora perduran en línea. Mensajes de texto, fácilmente recuperables, superan conversaciones efímeras.
Los jueces enfatizaron que los tribunales deben adaptarse sin aislar totalmente a jurados. Desconectarlos de familias o empleos resulta impráctico. Soluciones podrían incluir juramentos más estrictos, monitoreo tecnológico o divulgaciones previas de redes sociales. Exigieron equilibrar derechos constitucionales a juicio justo con privacidad personal.
Esta iniciativa surge con el auge de la telefonía inalámbrica. Los smartphones hacen la investigación instintiva, como respirar, dijo el juez Sweeney. Datos en línea no cuestionados, incluso de fuentes reputadas, portan errores que podrían causar errores judiciales. En corte, esa información enfrenta contrainterrogatorio; fuera, envenena sin control.
No surgieron soluciones fáciles. El panel enmarcó un choque evolutivo: la permanencia pública de la tecnología versus la confidencialidad del juicio. Los tribunales, argumentaron, deben evolucionar para preservar la integridad del jurado en mundos colisionantes de conectividad y justicia.
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