El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años llegó a un 5,353 % el miércoles, su nivel más alto desde junio de 2007, según TradingView. Mientras tanto, el rendimiento del bono a 10 años alcanzó el 4,924 %, su nivel más alto desde noviembre de 2023. Este aumento se debe al alza de la inflación y al conflicto en Oriente Medio, que elevó el precio del crudo WTI por encima de los 100 dólares por barril y el Brent a 105 dólares por barril. Estos desarrollos generan presión sobre los mercados accionarios globales, especialmente en Asia.

Los mercados accionarios globales muestran signos de inquietud frente al aumento de los costos de préstamo en EE.UU. El 18 de agosto, el índice SOX cayó más del 5 % y el S&P 500 y el Nasdaq abrieron con fuertes brechas a la baja. El sector de semiconductores fue especialmente afectado, con un fuerte descenso del índice KOSPI tras la reapertura del mercado surcoreano tras un feriado — El índice Nikkei 225 también cayó, mostrando un patrón de debilidad sincronizada en los mercados asiáticos, según note.com.

Los inversores están priorizando cada vez más los factores macroeconómicos sobre el rendimiento individual de las acciones, según 경향신문. El índice KOSPI sigue más del 25 % por debajo de su máximo de junio, a pesar de los fuertes resultados de Samsung Electronics y SK hynix y los generosos repartos a los accionistas. El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense genera un viento en contra para las acciones, actuando como una ‘mano invisible’ que reduce la optimismo del mercado. Carol Schleif, estratega de mercados jefe de BMO Wealth Management, señaló que aunque el aumento de los costos de préstamo ha sido ordenado, podría persistir si las tensiones geopolíticas y los altos precios de la energía siguen siendo destacados.