Cubanos analizan la llegada del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, autorizado por el gobierno, al terminal de petróleo de Matanzas como una posible señal de avances en conversaciones secretas con Estados Unidos. El buque. Que transporta 700.000 barriles de crudo, llegó pese a la anterior declaración del presidente Donald Trump de que no se permitiría que petróleo o dinero llegaran a Cuba. El mandatario estadounidense había afirmado en enero: «NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO QUE LLEGUE A CUBA — ¡CERO!», pero más tarde le dijo a los periodistas que no tenía problema con el envío de petróleo a la isla.

La Embargo y la Economía

El embargo de petróleo de Estados Unidos ha agravado aún más la crisis económica en Cuba, un sector ya en dificultades. El turismo. Una industria clave. Ha prácticamente colapsado tras que aerolíneas de Canadá, Rusia, China y Francia dejaran de operar, con Iberia dispuesta a retirarse a finales de mayo. La mayoría de las estaciones de servicio están cerradas, y los apagones son ahora una ocurrencia diaria; La población, estimada en 9,5 millones tras una salida de 2 millones en los últimos cinco años, está agotada por la crisis prolongada.

«Todo está colapsando – salud, educación, transporte, todo», dijo un hombre fuera de una iglesia en El Cobre, un lugar famoso de peregrinación en el este del país, mientras la situación ha llevado a muchos cubanos a examinar cuidadosamente la información limitada filtrada sobre las negociaciones en curso entre Washington y La Habana.

Interpretaciones diplomáticas y medidas de confianza

Un embajador sugirió que la llegada del petrolero ruso podría ser un movimiento táctico por parte de la Casa Blanca, permitiendo a Estados Unidos señalar una acción específica a medida que la crisis humanitaria empeora. Sin embargo. El diplomático también consideró la posibilidad de que el movimiento pudiera ser una medida de confianza, indicando progreso en las negociaciones. Esta interpretación fue respaldada por la liberación de 2.010 prisioneros por parte de Cuba, un gesto que algunos observadores vincularon con el envío de petróleo como señal de reciprocidad.

William LeoGrande, profesor de gobierno en la Universidad de American en Washington, señaló que tales movimientos se asemejan a intentos históricos de distensión, aunque afirmó que los eventos sugieren que ambos lados pueden estar realizando gestos recíprocos para avanzar en sus conversaciones.

Empresas privadas y cambios económicos

Desde 2021. Cuba ha visto la aparición de más de 10.000 pequeñas y medianas empresas privadas conocidas como Mipymes. Estas empresas han creado una nueva clase de cubanos adinerados, muchos de los cuales tienen vínculos con el régimen y con Gaesa, el ala económica del ejército. Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Quien ha estado involucrado en negociaciones con Estados Unidos, es nieto del ex presidente Raúl Castro y hijo del ex jefe de Gaesa, Luis Rodríguez López-Calleja, quien falleció en 2022.

Mientras tanto, Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, le dijo a CNN que muchos cubanos desean adoptar el capitalismo con soberanía, afirmando que la mayoría prefiere un sistema capitalista sobre el comunista. También criticó al actual presidente, Miguel Díaz-Canel, por no hacer un buen trabajo, but Sin embargo, tales declaraciones no han tenido consecuencias inmediatas, lo que sugiere un cambio en la tolerancia del régimen hacia la disidencia.

Un diplomático senior en La Habana señaló que si Estados Unidos ofrece al gobierno cubano la posibilidad de mantener sus empresas mientras se abren al mercado estadounidense, tal acuerdo podría ser posible. Sin embargo, la compatibilidad de este enfoque con Marco Rubio, el secretario de estado cubano-estadounidense de Trump, quien ha tenido el objetivo de derrocar a los Castro durante mucho tiempo, sigue siendo incierta.

Pedro Freyre, un abogado en Miami, sugirió que aunque el nombre Castro tiene peso histórico, podría resultar difícil eliminarlo del poder. Díaz-Canel, por el contrario, es un líder por consenso sin profundas conexiones históricas, lo que lo hace más fácil de manejar.

Más preocupante es el destino de los aproximadamente 40% de los cubanos que no trabajan en el sector privado ni reciben dinero de familiares en el extranjero. Estas personas, a menudo mayores, ahora están al borde de la hambruna, habiendo dado su vida a una revolución que prometió cuidarlos desde el nacimiento hasta la muerte.