La Alianza Sindical de Aduanas de Sri Lanka inició una protesta simbólica al exigir a sus oficiales reportarse con brazaletes negros en todas las oficinas aduaneras del país, desde el 24 de febrero. Esta medida se tomó tras años de problemas sin resolver, especialmente el retraso en los ascensos, que el sindicato afirma ha estado detenido por más de seis años.

Retrasos en ascensos y quejas pendientes

El sindicato indicó que, a pesar de múltiples comunicaciones con las autoridades, no se han ofrecido soluciones concretas para abordar las preocupaciones a largo plazo. Según la alianza, la falta de resolución ha generado frustración entre los oficiales, lo que llevó a tomar esta acción simbólica para elevar el problema.

La protesta con brazalete negro no es una huelga, sino una forma de resistencia silenciosa con el objetivo de llamar la atención sobre los problemas sin resolver. El sindicato subrayó que la acción busca destacar la falta de avances en ascensos y otras quejas relacionadas con el servicio, que afirman han sido ignoradas por el gobierno.

El problema de los retrasos en ascensos ha sido un problema persistente dentro de la dependencia aduanera. Se reporta que los oficiales han estado esperando años por sus ascensos, esenciales para su progreso profesional y aumentos salariales. El sindicato afirma que el retraso ha generado un sentimiento de injusticia y desmoralización entre el personal.

Discusiones próximas y posibles acciones futuras

Se ha programado una discusión especial para el 26 de febrero de 2026, que incluirá al Ministerio de Hacienda, la Comisión de Servicio Público y otras partes interesadas. El sindicato espera que esta reunión lleve a una resolución de los problemas pendientes y ofrezca claridad sobre el proceso de ascensos.

Los representantes de la Alianza Sindical de Aduanas se espera que se reúnan el día siguiente, 27 de febrero, para evaluar los resultados de la discusión y determinar los siguientes pasos en sus actividades sindicales. El sindicato no descarta acciones adicionales si sus demandas no se satisfacen.

La protesta ha llamado la atención tanto del público como de funcionarios gubernamentales, con algunos que piden una resolución rápida del asunto. Sin embargo, el gobierno aún no ha emitido una respuesta formal a las demandas del sindicato.

Según el comunicado del sindicato, la protesta con brazalete negro es una medida pacífica y no disruptiva destinada a llamar la atención sobre los problemas a largo plazo. El sindicato ha subrayado que está dispuesto a dialogar y resolver el asunto a través de canales formales si el gobierno está dispuesto a abordar las preocupaciones.

Impacto en el comercio y servicios públicos

La dependencia aduanera desempeña un papel crítico en el comercio y la economía de Sri Lanka, encargándose del importe y exporte de bienes y la recaudación de impuestos. Cualquier interrupción en sus operaciones puede tener implicaciones significativas para las empresas y la economía en general.

Aunque la protesta actual no se espera que cause interrupciones operativas, la posibilidad de acciones adicionales preocupa a líderes empresariales y expertos en comercio. El retraso prolongado en ascensos también podría afectar la moral y la eficiencia de los oficiales aduaneros, lo que podría impactar el rendimiento de la dependencia.

Los analistas advierten que si el problema persiste sin resolución, podría llevar a acciones más graves, incluyendo huelgas u otras formas de protesta que podrían interrumpir las operaciones comerciales. El gobierno enfrenta presión para encontrar una solución antes de la reunión programada el 26 de febrero de 2026.

Según el sindicato, la protesta con brazalete negro es un mensaje claro al gobierno de que los problemas no pueden ignorarse más. El sindicato ha llamado a la transparencia y responsabilidad en el proceso de ascensos y ha instado al gobierno a tomar medidas inmediatas.