Ronda Rousey detuvo a Gina Carano con su movimiento característico, el armbar, en solo 17 segundos en su combate de regreso al MMA el sábado por la noche, según NBC News. Rousey, de 39 años, regresó al octágono después de una ausencia de 9 años y medio para enfrentar a Carano, de 44 años, quien no había competido en 17 años. Rousey (12-2) no perdió tiempo cuando el combate comenzó, abalanzándose sobre Carano apenas sonó la campana de inicio.

Rousey rápidamente se colocó en posición y aplicó su famoso finalizador, torciendo el brazo de Carano, lo que llevó a que se detuviera el combate — Rousey es famosa por haber ganado ocho peleas en menos de un minuto durante su ascenso meteórico en el MMA en la década de 2010. Esta improbable pelea de regreso reunió a dos de los nombres más importantes del MMA de las últimas dos décadas. Rousey se convirtió en una de las atletas más famosas del mundo al ganar el primer título femenino en la UFC, cuya promoción de artes marciales mixtas femeninas comenzó gracias a su talento y popularidad, según NBC.

Un regreso histórico en Netflix

Rousey y Carano se enfrentaron en el Intuit Dome en Los Ángeles el 16 de mayo, con el evento transmitido en vivo por Netflix por primera vez, según ESPN.com.pe. El evento fue la tarjeta principal del debut de MMA organizado por Most Valuable Promotions, la empresa de promoción de Jake Paul. La pelea comenzó a las 7 p.m. CDMX / 9 p.m. ET, con preliminares desde las 4 p.m. CDMX / 6 p.m. ET. Tanto Rousey como Carano no lograron alcanzar el límite de peso de 145 libras durante la última pesada previa al evento, según Huron Daily Tribune.

Ninguna de las dos peleadoras estaba segura de lo que esperar en este histórico enfrentamiento entre dos de las atletas más importantes de la historia del MMA femenino, según Huron Daily Tribune. El evento marcó un hito para Netflix, que ya había transmitido eventos de boxeo importantes como Anthony Joshua vs. Jake Paul y Tyson Fury vs. Arslanbek Makhmudov. Rousey, de 39 años (12-2), y Carano, de 44 años (7-1), regresaron al octágono con respeto mutuo y un entendimiento compartido de su legado en el deporte.

Respeto y legado en el octágono

Rousey y Carano no participaron en la usual postura previa al combate, sino que reconocieron su historia compartida y el respeto mutuo, según Huron Daily Tribune. “Le daré absolutamente todo lo que tengo, y como nos respetamos tanto, sé que tenemos perdón en nuestros corazones el uno para el otro”, dijo Rousey. Rousey, quien dejó el MMA tras una serie de derrotas consecutivas, consideró un regreso el año pasado y se enfocó inmediatamente en un combate contra Carano, cuya carrera actoral terminó abruptamente en 2021 debido a publicaciones controvertidas en redes sociales, según NBC.

Rousey espera retirarse tras esta pelea, habiendo prometido a su familia que sería su última. “He prometido a mi esposo, mi hermana y a todos que este será mi último combate”, dijo en una entrevista con The Breakfast Club, según SPORT BILD. Sin embargo, dejó la puerta abierta para un potencial reencuentro: “A menos que algo suceda en esta pelea que justifique una tercera entre Gina y yo”.

Ausencias prolongadas y futuros inciertos

Carano, una pionera en el MMA femenino, se retiró en 2009 y desde entonces ha sido más conocida por su actividad política y en redes sociales que por sus logros atléticos. Rousey dejó el MMA tras perder contra Holly Holm y Amanda Nunes, y luego se trasladó al wrestling profesional, ganando tres títulos mundiales entre 2018 y 2022, según GMX. El regreso de Rousey fue impulsado por el deseo de “reescribir su historia”, según dijo a SPORT BILD. Carano compartió un sentimiento similar, expresando la necesidad de probarse nuevamente tras una ausencia de 17 años en el deporte.

Ambas atletas admitieron que el resultado del combate determinaría si permanecerían en el MMA o regresarían a sus vidas fuera del deporte. Para Rousey, quien tiene dos hijos y una granja en crecimiento en Riverside, California, el combate representó una oportunidad para cerrar un capítulo y avanzar con su familia. Carano, por su parte, regresó al MMA sin un camino claro más allá de este evento.