El conductor del tranvía de Milán, que se desvió de su trayectoria y se estrelló contra un restaurante el mes pasado, matando a dos personas y dejando heridas a alrededor de 50, estaba en una llamada telefónica hasta 12 segundos antes del impacto, según registros de llamadas policiales citados por tres diarios italianos el viernes. El incidente, ocurrido el 27 de febrero, ha desencadenado una investigación amplia sobre las causas del accidente y la posible responsabilidad del conductor.

El cronograma del accidente

Según investigaciones de la policía local, el conductor del tranvía 9 estuvo en una llamada telefónica hasta al menos 12 segundos antes de que su vehículo pasara por alto una parada programada, entrara en una vía de giro a la izquierda a una velocidad de 80 kilómetros por hora y se estrellara contra el edificio. Este detalle fue reportado por los periódicos italianos Corriere della Sera, la Repubblica e Il Giorno, que citaron registros policiales obtenidos a través de canales oficiales.

El tranvía, que viajaba por una ruta en el centro de Milán, se salió de su vía y se estrelló contra un restaurante ubicado cerca de la plaza San Babila. El impacto causó daños significativos al edificio y dejó al conductor y a los pasajeros del tranvía con heridas que oscilaron desde leves hasta críticas. Dos personas murieron y más de 50 recibieron atención médica por lesiones, según los servicios de emergencia.

El conductor, un hombre de 60 años con 35 años de carrera en la red de tranvías de Milán y sin historial previo de accidentes, afirmó haber perdido el control del tranvía después de un giro mal ejecutado. Sin embargo, los registros policiales sugieren que estaba en una llamada telefónica en ese momento, lo que plantea preguntas sobre su estado de atención y si la llamada contribuyó al accidente.

Desarrollos legales e investigativos

El conductor está bajo investigación por una serie de cargos, incluyendo causar un desastre ferroviario, homicidio culposo y lesiones corporales. Estos cargos se basan en los hallazgos de la investigación en curso, que está a cargo de la policía local y apoyada por expertos técnicos que analizan los sistemas del tranvía y el comportamiento del conductor.

El abogado del conductor ha cuestionado la afirmación de que su cliente estaba en una llamada en el momento del impacto, citando datos de GPS y de la llamada que, según él, exculpan a su cliente. El abogado afirmó que los datos indican que el conductor no estaba en una llamada en el momento del accidente, y que el incidente podría haber sido el resultado de una falla mecánica inesperada o una pérdida repentina de control.

Los investigadores también están examinando por qué el sistema de frenado de emergencia automático del tranvía no se activó para evitar la colisión. El sistema está diseñado para detectar obstáculos y aplicar los frenos automáticamente en tales situaciones. Si falló, podría indicar una falla en los sistemas de seguridad del tranvía o un problema de software que necesita ser abordado.

Según los registros policiales, la llamada del conductor fue registrada en los minutos que precedieron al accidente. La naturaleza exacta de la llamada y su relevancia para el incidente aún están bajo investigación. Las autoridades están trabajando para determinar si la llamada fue una distracción que contribuyó a la pérdida de control del conductor o si fue ajena al incidente.

Impacto en la seguridad pública y la regulación del transporte

El accidente ha generado preocupaciones sobre la seguridad del transporte público en Milán y los posibles riesgos asociados al comportamiento de los conductores. El incidente ha provocado llamados para revisar las políticas que regulan a los conductores de tranvías, incluyendo el uso de dispositivos móviles al operar vehículos.

Las autoridades de transporte en Milán han reconocido la necesidad de una investigación exhaustiva sobre el incidente y han declarado que considerarán implementar protocolos de seguridad más estrictos para los conductores de tranvías. El alcalde de la ciudad ha expresado su preocupación por la tragedia y ha llamado a una revisión urgente de las medidas de seguridad del sistema de tranvías.

El incidente también ha generado debate público sobre el papel de la tecnología en la prevención de accidentes. La falla del sistema de frenado de emergencia automático ha llevado a cuestionamientos sobre la fiabilidad de dichos sistemas y si deben ser obligatorios para todos los vehículos de transporte público.

Expertos en transporte han sugerido que el accidente podría servir como una alerta para ciudades de todo el mundo para invertir en tecnologías de seguridad más avanzadas y asegurar que los conductores estén adecuadamente capacitados y vigilados por signos de distracción o alteración.

Según el ministerio italiano de transporte, el país ha visto un aumento constante en el uso de sistemas de seguridad automatizados en el transporte público durante la última década. Sin embargo, el accidente en Milán destaca la necesidad de continuar invirtiendo en estos sistemas y de aplicar con más rigor las regulaciones de seguridad.

La investigación sobre el accidente se espera que continúe durante varias semanas, con las autoridades planeando divulgar más detalles sobre el incidente en los próximos días. Los hallazgos de la investigación tendrán implicaciones significativas para el futuro de la seguridad del transporte público en Milán y más allá.