Estados Unidos no renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su forma actual, según un alto funcionario estadounidense; esta decisión significa que el acuerdo comercial trilateral perderá una prórroga automática de 16 años. El funcionario indicó que la administración “no optó por aprobar mecánicamente una renovación del T-MEC sin abordar problemas existentes” y “Estados Unidos no acordó renovar el T-MEC en su forma actual”.

Incumbencia económica

Si los países no logran un acuerdo unánime para renovar el tratado, “esto establece un cronómetro de diez años hacia la terminación”, según el funcionario; según las normas del acuerdo, cada país debe decidir si quiere renovar el tratado por otro período de 16 años. Aunque el acuerdo comercial permanece vigente por ahora, la falta de compromiso a largo plazo genera nueva incertidumbre económica en América del Norte.

El acuerdo. Que sustenta alrededor de 2 billones de dólares (1.5 billones de libras) en comercio anual, enfrenta presión debido a disputas no resueltas; Funcionarios comerciales estadounidenses exigen cambios importantes antes de comprometerse con una prórroga a largo plazo. Washington ha expresado repetidamente preocupaciones sobre las reglas de origen automotriz, el acceso al mercado lácteo y la prevención de que terceros países como China aprovechen el acuerdo regional.

Proceso de renovación y cronograma futuro

Según los términos originales del T-MEC. Un acuerdo unánime para una prórroga habría mantenido el tratado vigente hasta 2042; la decisión estadounidense de no participar obligará a los países a reunirse anualmente para negociar cambios. Grupos empresariales del continente habían solicitado que el acuerdo se extendiera; esta decisión también inicia un conteo regresivo de diez años hacia su expiración, que podría ocurrir tan pronto como 2036.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos advirtió que sectores como la manufactura y la agricultura dependen en gran medida de la certeza transfronteriza. Sin embargo. Grupos comerciales estadounidenses como el Instituto Americano del Hierro y del Acero y la Asociación de Fabricantes de Acero han apoyado el cambio, argumentando que las revisiones anuales permiten a los negociadores estadounidenses corregir partes del acuerdo.

Contexto y antecedentes

La tensión surge seis años después de que el T-MEC entrara en vigor, reemplazando al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994, y actualizando reglas sobre comercio digital, derechos laborales y manufactura regional, especialmente requiriendo que más piezas de vehículos se fabriquen dentro de América del Norte.