España permitirá que 500 menores no acompañados de Ceuta viajen a la península, informa The Guardian, en un giro de política migratoria tras un aumento de inmigrantes en el enclave norteafricano. La medida se toma tras la muerte de 67 personas en una afluencia mortal en la frontera a mediados de este mes, según CBS News.
Corrida mortal y migraciones masivas
El 30 de julio, decenas de miles de migrantes ingresaron en Ceuta, enclave español en la costa mediterránea de Marruecos, aunque el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó que entre 50,000 y 60,000 personas cruzaron la frontera desde el jueves. Al menos 67 murieron en la afluencia, con muchos ahogados o muertos en la multitud, según CBS News.
La mayoría de los migrantes eran marroquíes, y aunque muchos han sido devueltos, 70,000 cruzaron inicialmente la frontera, según The Guardian. La mayoría ha regresado a Marruecos, pero la situación sigue tensa mientras los funcionarios preparan una valla de contención de 487 metros de largo a lo largo de la frontera acuática, según informó CBS News.
Cambio de política para menores no acompañados
Bajo la ley española, el Estado tiene la obligación de cuidar a los menores no acompañados hasta que cumplan 18 años, pero el gobierno anunció un plan para trasladar 500 niños de Ceuta a la península. Sin embargo, el plan es políticamente sensible, ya que los gobiernos regionales conservadores y de extrema derecha son reacios a aceptar su parte de los migrantes.
Para minimizar conflictos, el ministerio de juventud, en coordinación con el gobierno de Ceuta, trabaja con ONG y agencias de protección infantil para asumir la responsabilidad de los niños más vulnerables, especialmente niñas, sin transferir la custodia a los gobiernos regionales. Rubén Pérez Correa, secretario de Estado para la infancia, ha estado en Ceuta desde el domingo para abordar la situación.
“Cualquiera que ingrese ilegalmente a Ceuta o Melilla sabe que será devuelto”, dijo Grande-Marlaska el 13 de agosto, según The Guardian. Sin embargo, la Comisión Europea ha indicado que, según la ley de la UE, todos los migrantes, incluyendo menores no acompañados, deben ser devueltos a Marruecos. El portavoz de la comisión sobre asuntos internos, Markus Lammert, enfatizó que todos los migrantes ilegales que permanecen en Ceuta deben ser devueltos.
Tensiones políticas y legales
El ministro del Interior describió la situación como “absolutamente insostenible” y criticó la respuesta del gobierno como tardía e insuficiente, mientras el primer ministro, Pedro Sánchez, calificó el aumento de migrantes como “un ataque” y “una violación de la integridad territorial de España” durante una rueda de prensa del viernes.
Funcionarios locales han vinculado el aumento de cruces a una reciente sentencia del Tribunal Supremo español que dificulta rechazar a los migrantes que llegan por mar desde Marruecos. Vivas, un funcionario local, dijo que la situación requiere una acción urgente; Mientras tanto, Grande-Marlaska afirmó que “la situación ha quedado casi totalmente revertida”, refiriéndose al regreso de la mayoría de los migrantes a Marruecos.
España ahora se enfrenta a un entorno legal y político complejo, equilibrando sus obligaciones internacionales con la resistencia política interna, especialmente en regiones conservadoras. El plan de traslado de 500 niños a la península representa un cambio significativo en la política en medio de tensiones continuas con Marruecos y divisiones internas sobre la política migratoria.
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