Los aeropuertos europeos advirtieron al Consejo Europeo que podrían enfrentar escasez de combustible para aviones durante la temporada de vacaciones de verano si no se reanuda el flujo de petróleo por el estrecho de Hormuz en las próximas tres semanas, según el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) Europa. La advertencia se dio después de que ACI Europa informara al comisario europeo de transporte, Apostolos Tzitzikostas, que la Unión Europea se encuentra a tres semanas de una escasez — la carta fue informada por primera vez por el Financial Times.

Escasez de combustible y viajes de vacaciones

La advertencia eleva preocupaciones sobre el riesgo de cancelaciones de vuelos o vacaciones si la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán continúa. Los precios del petróleo han subido desde el inicio de marzo después de que Irán cerrara efectivamente el estrecho de Hormuz, una ruta clave para las exportaciones del Golfo, en represalia. El cierre ha interrumpido el comercio mundial de petróleo, con una quinta parte del petróleo y el gas del mundo típicamente pasando por el estrecho.

La situación ha provocado protestas por los precios del combustible en Irlanda y se ha extendido a Noruega como efecto secundario de la guerra en el Medio Oriente; transportistas, agricultores y otros grupos bloquearon autopistas y paralizaron partes de Dublín el viernes en un cuarto día consecutivo de protestas. Las protestas han causado caos y preocupaciones sobre la disponibilidad de suministros esenciales.

Crisis de combustible en Irlanda y respuesta del gobierno

En Irlanda. Las protestas han provocado escasez de combustible y disturbios en el tráfico — en Noruega, los conductores de camiones participando en la protesta denominada ‘diesel roar’ descendieron a la capital. El gobierno irlandés ha mantenido al ejército en estado de alerta para ayudar a desbloquear las vías, y la policía advirtió a algunos manifestantes que se dispersaran o enfrentarían arrestos, lo que provocó defianza y amenazas de continuar con el cierre durante semanas si fuera necesario.

Las protestas ponían en riesgo suministros críticos de alimentos, combustible, agua potable y alimento para animales, dijo la policía, An Garda Síochána, en un comunicado — «Esto no es tolerable y es ilegal». Los líderes del gobierno acusaron a los manifestantes de someter al país a «secuestro».

El bloqueo de puertos y una refinería significaba que Irlanda estaba a punto de rechazar entregas de petróleo y perder su suministro, dijo el primer ministro, Mícheál Martin, a RTÉ. «Es inaceptable, es ilógico».

Inflación en alza y precios del combustible

La inflación en Estados Unidos aumentó en marzo durante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, con un aumento del 0,9% en comparación con el mes anterior y del 3,3% en el año, según nuevos datos publicados el viernes. El incremento en el índice de precios al consumidor (IPC), que mide el costo de un conjunto de bienes y servicios, es el más alto en casi dos años y la primera medida oficial de cómo el conflicto ha afectado los precios de los consumidores en Estados Unidos.

El índice de energía aumentó un 10,9% en marzo, liderado por un aumento del 21,2% en el índice de gasolina, que representó casi tres cuartos del incremento mensual de todos los artículos. Los precios de los boletos aéreos subieron un 2,7% en marzo y eran un 14,9% más altos que un año antes; el aumento de los costos del combustible ha tenido un efecto dominó en la economía global, con los aeropuertos europeos enfrentando la amenaza más inmediata a sus operaciones.

Los aeropuertos europeos enfrentan escasez de combustible a medida que el conflicto en el Medio Oriente continúa interrumpiendo el comercio mundial de petróleo, y la situación ha ejercido presión sobre gobiernos y aerolíneas para encontrar soluciones alternativas para mantener el transporte aéreo y evitar interrupciones en la temporada de vacaciones de verano.

Con los precios del petróleo en su nivel más alto en años, el riesgo de cancelaciones de vuelos y disturbios en el transporte es grande — los aeropuertos europeos ahora compiten contra el tiempo para asegurar suficiente combustible para aviones para mantener sus operaciones durante el verano.