El Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) anunció la restauración del gobierno de la región, lo que ha generado preocupación sobre el colapso del acuerdo de paz de 2022, según Al Jazeera. El TPLF hizo el anuncio en una publicación en Facebook el domingo, generando temor de que se reanude el conflicto mortal que tuvo lugar entre las fuerzas gubernamentales y regionales entre 2020 y 2022.
Restauración del gobierno de Tigray
El TPLF afirmó que su comité central ‘ha decidido reinstalar el Consejo del Gobierno de Tigray (parlamento), que había sido suspendido en nombre de la paz’. El comunicado acusó al gobierno federal de violar el Acuerdo de Pretoria de 2022, que puso fin a la guerra, y de provocar un conflicto armado dentro de la región de Tigray. También acusó al gobierno de retenir fondos para pagar a los funcionarios locales.
Getachew Reda. Ex portavoz del partido y asesor del primer ministro etíope Abiy Ahmed, afirmó que el comunicado del TPLF constituye ‘un rechazo claro’ a la estructura postguerra creada por el Acuerdo de Pretoria. El conflicto surgió tras el deterioro de las relaciones entre el TPLF, un movimiento rebelde convertido en partido político que dominó la política etíope durante casi tres décadas, y Abiy, cuya designación como primer ministro en 2018 puso fin a la dominancia del TPLF.
Tensiones crecientes y bajas
La guerra. En la que murieron al menos 600.000 personas y se desplazaron unos 5 millones, enfrentó a las fuerzas federales, respaldadas por el ejército eritreo, contra los rebeldes del TPLF. El conflicto cesó a finales de 2022 cuando la Unión Africana medió el Acuerdo de Pretoria, que llamó a un gobierno interino para reemplazar a los cuerpos electos de Tigray hasta que se pudieran organizar nuevas elecciones.
A pesar del progreso en la implementación del acuerdo, ha sufrido tensiones en los últimos meses; en enero, estallaron enfrentamientos en Tigray, y también murió una persona en ataques con drones en la región norteña. La provincia de Tigray también sufre los efectos de los recortes de financiación del presidente estadounidense Donald Trump al Programa de Asistencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos el año pasado, que fue una vez la mayor fuente de ayuda humanitaria para Etiopía.
Las organizaciones humanitarias afirman que hasta el 80 por ciento de la población necesita apoyo de emergencia, y las carencias de financiación están poniendo presión en el sistema de salud; la situación ha generado preocupación de que el acuerdo de paz frágil podría desmoronarse, con las acciones del TPLF señalando un posible retorno al conflicto en la región.
Preocupaciones internacionales y regionales
La decisión del TPLF ha llamado la atención de actores regionales e internacionales, con crecientes preocupaciones de que el marco del Acuerdo de Pretoria ya no esté en vigor; la decisión del TPLF de reinstalar su gobierno se ha visto como un desafío directo a la autoridad del gobierno federal en Tigray.
Los analistas han advertido que la reinstalación del Consejo del Gobierno de Tigray podría llevar a nuevos enfrentamientos, ya que ambos lados han acusado mutuamente de violar los términos del acuerdo de paz. La situación se complica aún más con las tensiones continuas con Eritrea, que apoyó a las fuerzas federales durante la guerra.
Las acciones del TPLF también se han vinculado a tensiones políticas más amplias en Etiopía, donde el gobierno federal y las autoridades regionales han tenido dificultades para mantener la estabilidad, y la reinstalación del gobierno de Tigray ha añadido otra capa de complejidad al ya tenso panorama político.
Con el anuncio del TPLF, las preocupaciones sobre el acuerdo de paz de Etiopía se han intensificado, generando preocupación sobre el futuro de la región y la posibilidad de violencia renovada; la situación sigue siendo altamente volátil, sin vislumbrar una solución clara.
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