Kota Kinabalu: Una mujer indonesia de 51 años fue condenada a 10 meses de prisión por entrada ilegal y reentrada tras su deportación, un ejemplo reciente del estricto cumplimiento de las leyes de inmigración en Sabah, Malasia.

Procedimiento legal y condena

Mariani Muda compareció ante el Juzgado de Sesiones en Kota Kinabalu y se declaró culpable de dos cargos: entrar en Sabah sin un permiso válido y reentrar en el estado tras su deportación el 18 de julio de 2024. El juez del Juzgado de Sesiones Hurman Hussain impuso cuatro meses de prisión por el primer cargo, citando el artículo 6(1)(c) de la Ley de Inmigración de 1959/63. Se añadieron otros seis meses por el segundo cargo, según el mismo artículo 36 de la misma ley.

El tribunal ordenó que las condenas se cumplan de forma consecutiva, lo que significa que Mariani cumplirá los 10 meses completos sin ninguna reducción. Los delitos se detectaron el 8 de enero de 2025, a las 10:50 a.m., cuando fue encontrada en un restaurante en Likas Plaza.

Penas según la Ley de Inmigración

Según el artículo 6 de la Ley de Inmigración, los infractores pueden enfrentar multas de hasta 10.000 RM, prisión de hasta cinco años, o ambas cosas. Además, pueden ser azotados. El mismo artículo 36 permite sanciones similares y también incluye la posibilidad de deportación.

Según el tribunal, todos los extranjeros condenados deben ser remitidos al Departamento de Inmigración tras cumplir sus condenas. La acusación fue llevada a cabo por el oficial del Departamento de Inmigración Gressia Yolanda Ismail Uvaraj.

Aplicación más amplia de las leyes de inmigración

En un caso relacionado, dos ciudadanos filipinos también fueron condenados a cuatro meses de prisión cada uno por entrar en Sabah sin permisos válidos. Ambos se declararon culpables de los cargos y fueron ordenados ser remitidos al Departamento de Inmigración tras cumplir sus condenas.

Estos casos subrayan el compromiso del gobierno con el cumplimiento de las leyes de inmigración, especialmente tras el aumento de las medidas de control en las fronteras y el estricto cumplimiento de los requisitos de entrada. La reciente condena de Mariani Muda y los filipinos resalta las consecuencias de la entrada y reentrada no autorizada en Malasia.

Los funcionarios han destacado que la inmigración no autorizada no solo amenaza la seguridad nacional, sino que también pone una carga en los recursos y servicios locales. El gobierno ha estado trabajando estrechamente con países vecinos para gestionar los movimientos transfronterizos y garantizar el cumplimiento de las regulaciones de inmigración.

Según el Departamento de Inmigración, el número de inmigrantes ilegales detenidos en Sabah ha aumentado en los últimos dos años, lo que ha generado llamados por un control fronterizo más estricto y una mejor aplicación de las leyes existentes.

Con estas condenas recientes, el gobierno probablemente continuará su operación contra la inmigración ilegal, posiblemente introduciendo nuevas medidas o políticas para abordar el problema en los próximos meses. El Departamento de Inmigración aún no ha comentado sobre posibles cambios en las regulaciones actuales, pero los funcionarios han indicado que están vigilando la situación de cerca.

El caso de Mariani Muda sirve como una advertencia para otros que intenten entrar en Malasia sin documentación adecuada. Las consecuencias legales son claras, con multas y prisión como posibles resultados para quienes sean encontrados culpables de infracciones de inmigración.